
Hay, en los grandes centros urbanos de alto NES y Bafici para todos, un fenómeno político digno de ser estudiado por la ciencia política: el solicitadismo militante. Gente que se reúne a firmar solicitadas para apoyar toda causa justa y noble que se precie de tal.
Puede ser la defensa de las ballenas en Kosovo; el apoyo a alguna ley en contra del monopolio de caramelos masticables; que Excusionistas salga alguna vez campeón, o el impulso a una candidatura de algún dirigente progresista.
No vamos a decir por ahora qué opinamos de las ballenas y los ballenos en Kosovo. Respecto de la ley contra el monopolio de caramelos masticables y que Excursio pueda dar la vuelta, digamos rápidamente que estamos a favor... Ahora, el impulso de una candidatura electoral mediante esta herramienta tan simpática... mmmmm... medio raro, no?
Distinto sería si las los apoyos a una candidatura se concentraran en alguna actividad del ser humano en particular, por ejemplo: "los propietarios de gomerías apoyamos tal cosa" o "las mujeres de la cultura queremos tal otra".
¿Pero así? ¿Todos amontonaditos, bajo el rótulo de "personalidades", apoyando la candidatura a gobernador de una persona? ¿Qué significa? ¿El voto de esas personas vale más? ¿Alguien chequea si todas esas personas tienen domicilio, o votan en el territorio que el candidato quiere gobernar? ¿Qué clase de sujeto político constituyen "los abajo firmantes"?
La verdad que parece poco serio todo esto, más propio de una elección en Gran Hermano que de otra cosa. Las construcciones políticas que intentan suplir el despliegue territorial con ardides mediáticos, tienen fecha de vencimiento. La historia nos da la razón. Pueden ser transitoriamente exitosas, pero carecen de sustentabilidad en el tiempo.
Me parece perfecto que Martín Sabbatella sea candidato a lo que él quiera, siempre y cuando apoye la candidatura presidencial de Cristina Fernandez de Kirchner.
Si se esfuerza y tiene un poco de suerte saldrá segundo, garantizando de esta manera que el senador por la minoría sume para el Frente para la Victoria en la Cámara Alta, y no para la contra.
Respecto de los diputados que puedan llegar a ingresar (en el mejor de los casos, ocho), me conformo con que la mitad "juegue bien", y le concedo que la otra mitad le sean propios y puedan hacer la "gran Iturraspe".
Claro que para todo esto hay que hacer política, no andar firmando notitas.
No vamos a decir por ahora qué opinamos de las ballenas y los ballenos en Kosovo. Respecto de la ley contra el monopolio de caramelos masticables y que Excursio pueda dar la vuelta, digamos rápidamente que estamos a favor... Ahora, el impulso de una candidatura electoral mediante esta herramienta tan simpática... mmmmm... medio raro, no?
Distinto sería si las los apoyos a una candidatura se concentraran en alguna actividad del ser humano en particular, por ejemplo: "los propietarios de gomerías apoyamos tal cosa" o "las mujeres de la cultura queremos tal otra".
¿Pero así? ¿Todos amontonaditos, bajo el rótulo de "personalidades", apoyando la candidatura a gobernador de una persona? ¿Qué significa? ¿El voto de esas personas vale más? ¿Alguien chequea si todas esas personas tienen domicilio, o votan en el territorio que el candidato quiere gobernar? ¿Qué clase de sujeto político constituyen "los abajo firmantes"?
La verdad que parece poco serio todo esto, más propio de una elección en Gran Hermano que de otra cosa. Las construcciones políticas que intentan suplir el despliegue territorial con ardides mediáticos, tienen fecha de vencimiento. La historia nos da la razón. Pueden ser transitoriamente exitosas, pero carecen de sustentabilidad en el tiempo.
Me parece perfecto que Martín Sabbatella sea candidato a lo que él quiera, siempre y cuando apoye la candidatura presidencial de Cristina Fernandez de Kirchner.
Si se esfuerza y tiene un poco de suerte saldrá segundo, garantizando de esta manera que el senador por la minoría sume para el Frente para la Victoria en la Cámara Alta, y no para la contra.
Respecto de los diputados que puedan llegar a ingresar (en el mejor de los casos, ocho), me conformo con que la mitad "juegue bien", y le concedo que la otra mitad le sean propios y puedan hacer la "gran Iturraspe".
Claro que para todo esto hay que hacer política, no andar firmando notitas.
Comentarios
Además, lo del monopolio de los masticables no es joda (?)
vamos no jodamos mas, son todos unos comerciantes de mierda, cuanto me gustaria que en vez de darle la guita a esa , pára hacer la mierda de ficcion que hace, lo pongan en la salita de primeros auxilios de la villa .
saludos
juan
la florida
Necesitamos gestión y administración, necesitamos una Buenos Aires autónoma del poder K.
Creo de todas formas que en el vigoroso fortalecimiento del kirchnerismo, el colectivo "artistas" cumplió un rol importante.
P.D: La última vez te enojaste cuando te recordé el resultado del clásico, ahora ponga la otra mejilla (?).