Por Marcos Aguinis ** La euforia oficialista derrama, como siempre, exageraciones y distorsión. La técnica goebbeliana de mentir, mentir, que algo queda, puede frustrarse. Desde hace tiempo insisten en que Cristina ya ganó. Es falso. Comencemos por un dato incontrovertible: la mayoría del país no votó por Cristina, ni lo hará nunca. Jamás “ella” ni “él” consiguieron la mitad más uno de los votos. Ninguno de los Kirchner se encaramó al ambicionado sillón mediante una clara mayoría, sino merced a los vericuetos de nuestra ley electoral. La mayoría de los argentinos, desde el 60 al 70 por ciento, no los quiso ni los quiere. El mapa de la oposición se ha clarificado, pese a las mezquindades que impiden comprender la emergencia nacional y que obliga a gestos de grandeza. Los candidatos presidenciales no son tantos y representan sectores que quitarán votos a Cristina. No hay duda de que una importante fracción del campo peronista optará por Duhalde o Rodríguez Saá. No hay duda de ...