Quienes siguen este blog saben muy bien que no reniego de "los aparatos". Al contrario. Pero de vez en cuando, es muy interesante participar de un encuentro militante en el que te juntás con mucha gente que vino "suelta". Linda la fiesta, mucha mística, mucho descontrol del bueno (?). En política, no solo hay que ser jóven: también hay que parecerlo. Y el acto de ayer tuvo todo lo que un acto de juventudes tiene que tener. Mucha presencia conurbana, ingrediente que engalana cualquier actividad política. No formo parte de ninguna de las agrupaciones que organizaron la jornada. Participé en mi condición de "joven peronista que apoya a este gobierno". Así las cosas, me sentí mucho más cómodo que en algunos otros lugares en donde te miden con el peronómetro antes de ingresar y te preguntan estupideces como " por qué viniste con Fulano, si vos militás en la agrupación de Mengano ". Tampoco entré al Luna Park: ya tenía decidido, desde hace varios días,...