
Por Leandro Palazzo
Por estos días, Berazategui se encuentra inmerso en un trance socio-medioambiental que tuvo poca masividad mediática. Hace seis años, la empresa Edesur fijo obras para construir en el municipio una subestación eléctrica que permitiría ampliar la red energética de una ciudad con fuerte presencia industrial. El proyecto se gestó en silencio y los comienzos de los trabajos no fueron anunciados, hasta que el vecindario notó que algo extraño sucedía en las inmediaciones de la fábrica de vidrio, ubicada en las calles 12 y 145.
El reclamo se hizo público: “No a la subestación”, planteaban las asambleas barriales. El boca a boca para defender el suelo y el aire comenzó a funcionar y cada vez eran más los vecinos autoconvocados que exigían la rezonificación del cableado. El entonces Intendente y actual secretario de Medio Ambiente de la Nación, Juan José Mussi, aquella vez tardó en responder. El tema terminó en la justicia, con una resolución del el Juzgado Federal N°2 de La Plata que exigía detener las obras hasta no sea efectuado un examen sobre impacto ambiental.
Las Facultades de Medicina e Ingeniería de La Plata se hicieron cargo de los estudios y expusieron que la subestación no producía radiaciones electromagnéticas que podrían generar riesgos en la salud de la población. Sin embargo, ¿quién aceptaría tener un monstruoso generador al lado de su casa? Además, vecinos de Ezpeleta (donde se instaló la subestación Sobral) advierten que existen en la región casos de leucemia y cáncer.
Hace dos semanas, Edesur (presionado por las empresas que desean instalarse en el distrito y por el dinero que pierde al no tener en funcionamiento las obras) movilizó nuevamente el proyecto y puso operarios a trabajar. Desde entonces, los vecinos, que durante estos años fueron intimidados en varias oportunidades durante jornadas culturales que organizaban en defensa del barrio, volvieron a convocarse para impedir que continúen las tareas. Esta vez, la decisión fue acampar en la esquina de la fábrica Rigolleau. Pero más de 200 efectivos de la bonaerense militarizaron la zona con orden de desalojar.
El resultado de esta historia es una serie de sucesos violentos, desde cortes de vías y autopista, hasta la injustificada represión policial del martes a la madrugada. El Intendente interino, Juan Patricio Mussi, también fue increpado en pleno acto público y hubo escrache en el Palacio Municipal. El conflicto creció, a tal medida que Juan José Mussi tuvo que redactar una carta, que dejó muy poco conforme a los asambleístas, que continuarán con el reclamo mientras la firma eléctrica avance con el cableado.
Carta de JJ Mussi
El reclamo se hizo público: “No a la subestación”, planteaban las asambleas barriales. El boca a boca para defender el suelo y el aire comenzó a funcionar y cada vez eran más los vecinos autoconvocados que exigían la rezonificación del cableado. El entonces Intendente y actual secretario de Medio Ambiente de la Nación, Juan José Mussi, aquella vez tardó en responder. El tema terminó en la justicia, con una resolución del el Juzgado Federal N°2 de La Plata que exigía detener las obras hasta no sea efectuado un examen sobre impacto ambiental.
Las Facultades de Medicina e Ingeniería de La Plata se hicieron cargo de los estudios y expusieron que la subestación no producía radiaciones electromagnéticas que podrían generar riesgos en la salud de la población. Sin embargo, ¿quién aceptaría tener un monstruoso generador al lado de su casa? Además, vecinos de Ezpeleta (donde se instaló la subestación Sobral) advierten que existen en la región casos de leucemia y cáncer.
Hace dos semanas, Edesur (presionado por las empresas que desean instalarse en el distrito y por el dinero que pierde al no tener en funcionamiento las obras) movilizó nuevamente el proyecto y puso operarios a trabajar. Desde entonces, los vecinos, que durante estos años fueron intimidados en varias oportunidades durante jornadas culturales que organizaban en defensa del barrio, volvieron a convocarse para impedir que continúen las tareas. Esta vez, la decisión fue acampar en la esquina de la fábrica Rigolleau. Pero más de 200 efectivos de la bonaerense militarizaron la zona con orden de desalojar.
El resultado de esta historia es una serie de sucesos violentos, desde cortes de vías y autopista, hasta la injustificada represión policial del martes a la madrugada. El Intendente interino, Juan Patricio Mussi, también fue increpado en pleno acto público y hubo escrache en el Palacio Municipal. El conflicto creció, a tal medida que Juan José Mussi tuvo que redactar una carta, que dejó muy poco conforme a los asambleístas, que continuarán con el reclamo mientras la firma eléctrica avance con el cableado.
Carta de JJ Mussi
Sres. Vecinos:
Reiteramos, los informes y estudios científicos no revelaban que las radiaciones electromagnéticas generen riesgos en la salud de la población.
Entendemos que existan vecinos confundidos y con temor a que la puesta en marcha de la Subestación cause un daño a su salud, ya que activistas políticos se han encargado de sembrar pánico, con solo una intención política y maliciosa (Ex Concejales Salgado, Gallese, Concejales Cioch y Colman, y el candidato a Intendente por la Unión Cívica Radical Gustavo González, -destacándose asimismo la participación activa de miembros y representantes del gremio SUTEBA en la toma del edificio Municipal producida con fecha 2/05/2011).
Yo, el Dr. Juan José Mussi, actual Secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Intendente Municipal con licencia, y sobre todo en mi carácter de médico, aseguro que la decisión judicial de puesta en marcha controlada de la Subestación Rigolleau, no genera ningún riesgo para los vecinos berazateguenses.Confíen en mí, que bajo ninguna circunstancia pondría en riesgo la salud de mi pueblo.Dr. Juan José Mussi”
Comentarios
Es una enfermedad del Sur, en Bernal no dejan hacer el bajovías; en otros lugares edificios torres, etc.
Lo de injustificada represión, es opinable; si a mí me putean como a los canas los cago a trompadas a todos.
Abrazo.
http://nosubestacion.blogspot.com/2011/02/alergia-al-wifi.html
se hace el examen de impacto ambiental (dos de ellos a falta de uno) que no encuentran problema a la instalación pero vale más un chimento, la "sensación" trasmitida por otro vecino.
Un saludo,
Ikal
¿Como le va Fabian, ahora que es famoso? Aprovecho que paso por su casa y le dejo abrazo.
Nilda: ultimamente estás dejando bendiciones por los blogs ¿te aparateaste? igual te banco madre!
Conozco mucha gente que fuma y no tiene cancer, y otra que sí sin haber fumado nunca.
Con un buen EIA (estudio de impacto ambiental) y una campaña de educación no muy cara la cosa era más facil.
Esas radiaciones electromagneticas nunca van a ser cancerigenas... no están en el rango de peligrosas.
fdgotelli
Conu, hoy estabas en la Feria del Libro?