
En octubre de 2002, luego de cuatro años de funcionamiento irregular, el Juzgado Nacional en lo Comercial Nº1 declaró la quiebra de la Compañía de Transportes Río de la Plata S.A.Esta medida no solo dejaba sin trabajo a 650 personas, sino que interrumpía, de un día para el otro, todos los servicios de trasporte de pasajeros de la línea que hasta entonces operaba esta empresa: la 129.
La 129 es una línea de colectivos de tipo "suburbana 2", que son aquellas que unen a la Capital Federal con algunos puntos del conurbano (e incluso más allá, como La Plata, Luján, Zárate o Campana), pero que no tienen tráfico interno en la Ciudad de Buenos Aires.
Después de cometer todo tipo de desaguisados, la Río de La Plata fue declarada cesante por la cantidad de deudas que tenía encima, y sus recorridos recién volvieron a funcionar en marzo de 2003, cuando la Secretaría de Transporte autorizó la conformación de la UTE "Inversiones Comerciales Parque" (ICP), integrada por las empresas ESISA (línea 168); E.T. Pedro de Mendoza (línea 29); Vuelta de Rocha (línea 64); Expreso Esteban Echeverría, el Grupo Plaza, y algunas otras del grupo Cometrans (que son las agrupadas en una de las dos patronales que reúnen a las empresas metropolitanas de transporte de pasajeros, la CEAP).
ICP creó un nombre de fantasía "VíaSur", y de a poco volvió a poner en funcionamiento algunos de los ramales que operaba la fallida Río de la Plata (que en total tenía 34 recorridos autorizados, incluyendo los servicios expresos a La Plata, aunque los que funcionaban realmente serían 17 o 18).
Además de la puesta en marcha de los recorridos más importantes (los expresos a La Plata y algunos más que iban al sur del GBA), Víasur (o ICP) garantizó las fuentes de trabajo de los seiscientos y pico de empleados que había dejado en banda Río. Dado la situación que atravesaba el país, y el desastre del que se había hecho cargo, la verdad es que no se podía pedir mucho más.
En 2005, la UTE creada adhoc cesó en sus funciones, porque la Secretaría de Transportes le otorgó la operatoria de la línea 129 al Grupo Plaza (el más fuerte del consorcio Cometrans).
Aunque Viasur ya había introducido algunas unidades nuevas, el grupo Plaza se ocupó de ir renovando paulatinamente la totalidad del parque móvil de la 129. Primero aparecieron los Scania, y después los Volvo brasileños, carrozados por Busscar o Marcopolo (todavía quedan varios dando vuelta. Son esos micros enormes, feos e incómodos, como el de la foto). A partir de 2007 empezaron a aparecer los Puma de TATSA, de fabricación nacional y que, nobleza obliga, son un chiche.
En este punto, el único reproche que hay para hacerle al Grupo Plaza es que podrían poner en calle algunas unidades más de las que tienen actualmente, porque la demanda hace que los coches no den abasto. Pero bueno, también supongo que habrá alguna limitación respecto del Parque autorizado y esas cosas.
Lo que no se le puede perdonar a Plaza es que todavía no haya puesto a funcionar los viejos ramales que unían a la Capital Federal con la Ciudad de La Plata "por abajo". Ya no hay excusas. La 129 no solo se ha recuperado, sino que se ha vuelto una línea altamente rentable, por lo que es inexpicable que no exista al menos un recorrido que pueda unir Avellaneda, Quilmes o Berazategui con la capital provincial.
Solamente funcionan cuatro ramales "por abajo", de los quince que tenía funcionando la Río, y ninguno de ellos llega a La Plata (los cuatro ramales son "10-Varela", que va por el Acceso Sudeste; "14-Barrio Marítimo"; "19-Ing. Allan", y "Las Carolinas").
Si una persona que vive en Wilde, Bernal o Don Bosco (por citar algunos ejemplos) tiene que viajar a La Plata, la única alternativa directa que tiene es el tren. Las otras chances son: retroceder hasta Constitución, para tomar alguno de los expresos que van por autopista, o viajar hasta el Cruce Varela para viajar en la 338.
Ojalá a partir de este post podamos conocer la razón por cual la CNRT es tan condescendiente y no obliga al Grupo a que ponga en funcionamiento alguno de los ramales que llegaban a La Plata "por abajo". Porque nosotros no le encontramos ninguna otra explicación.
La 129 es una línea de colectivos de tipo "suburbana 2", que son aquellas que unen a la Capital Federal con algunos puntos del conurbano (e incluso más allá, como La Plata, Luján, Zárate o Campana), pero que no tienen tráfico interno en la Ciudad de Buenos Aires.
Después de cometer todo tipo de desaguisados, la Río de La Plata fue declarada cesante por la cantidad de deudas que tenía encima, y sus recorridos recién volvieron a funcionar en marzo de 2003, cuando la Secretaría de Transporte autorizó la conformación de la UTE "Inversiones Comerciales Parque" (ICP), integrada por las empresas ESISA (línea 168); E.T. Pedro de Mendoza (línea 29); Vuelta de Rocha (línea 64); Expreso Esteban Echeverría, el Grupo Plaza, y algunas otras del grupo Cometrans (que son las agrupadas en una de las dos patronales que reúnen a las empresas metropolitanas de transporte de pasajeros, la CEAP).
ICP creó un nombre de fantasía "VíaSur", y de a poco volvió a poner en funcionamiento algunos de los ramales que operaba la fallida Río de la Plata (que en total tenía 34 recorridos autorizados, incluyendo los servicios expresos a La Plata, aunque los que funcionaban realmente serían 17 o 18).
Además de la puesta en marcha de los recorridos más importantes (los expresos a La Plata y algunos más que iban al sur del GBA), Víasur (o ICP) garantizó las fuentes de trabajo de los seiscientos y pico de empleados que había dejado en banda Río. Dado la situación que atravesaba el país, y el desastre del que se había hecho cargo, la verdad es que no se podía pedir mucho más.
En 2005, la UTE creada adhoc cesó en sus funciones, porque la Secretaría de Transportes le otorgó la operatoria de la línea 129 al Grupo Plaza (el más fuerte del consorcio Cometrans).
Aunque Viasur ya había introducido algunas unidades nuevas, el grupo Plaza se ocupó de ir renovando paulatinamente la totalidad del parque móvil de la 129. Primero aparecieron los Scania, y después los Volvo brasileños, carrozados por Busscar o Marcopolo (todavía quedan varios dando vuelta. Son esos micros enormes, feos e incómodos, como el de la foto). A partir de 2007 empezaron a aparecer los Puma de TATSA, de fabricación nacional y que, nobleza obliga, son un chiche.
En este punto, el único reproche que hay para hacerle al Grupo Plaza es que podrían poner en calle algunas unidades más de las que tienen actualmente, porque la demanda hace que los coches no den abasto. Pero bueno, también supongo que habrá alguna limitación respecto del Parque autorizado y esas cosas.
Lo que no se le puede perdonar a Plaza es que todavía no haya puesto a funcionar los viejos ramales que unían a la Capital Federal con la Ciudad de La Plata "por abajo". Ya no hay excusas. La 129 no solo se ha recuperado, sino que se ha vuelto una línea altamente rentable, por lo que es inexpicable que no exista al menos un recorrido que pueda unir Avellaneda, Quilmes o Berazategui con la capital provincial.
Solamente funcionan cuatro ramales "por abajo", de los quince que tenía funcionando la Río, y ninguno de ellos llega a La Plata (los cuatro ramales son "10-Varela", que va por el Acceso Sudeste; "14-Barrio Marítimo"; "19-Ing. Allan", y "Las Carolinas").
Si una persona que vive en Wilde, Bernal o Don Bosco (por citar algunos ejemplos) tiene que viajar a La Plata, la única alternativa directa que tiene es el tren. Las otras chances son: retroceder hasta Constitución, para tomar alguno de los expresos que van por autopista, o viajar hasta el Cruce Varela para viajar en la 338.
Ojalá a partir de este post podamos conocer la razón por cual la CNRT es tan condescendiente y no obliga al Grupo a que ponga en funcionamiento alguno de los ramales que llegaban a La Plata "por abajo". Porque nosotros no le encontramos ninguna otra explicación.
Comentarios
Ignoro el funcionamiento de otras líneas que unen capital con el conurbano, pero el servicio del grupo plaza y Costera no siempre es tan bueno. En general la única forma de viajar sentado es tomándolo en Retiro o en Once, esta semana el recorrido por Autopista subió a 10 pesos, y después de las 11 de la noche se hace muy difícil viajar a La Plata, sobre todo cuando hay algún envento en capital. La última vez que me tocó viajar de madrugada fue para el festival de los derechos humanos, y recién conseguí un colectivo a las 5.30 de la madrugada. Eso es un gran trastorno para los que queremos volver, pero más para los que viajan todos los días para trabajar.
Otro gran déficit es que de noche operan las dos empresas pero en horarios distintos y los boletos no son intercambiables, tampoco venden boletos adentro de la unidad, y es imposible obtener información del servicio cuando hay problemas: ya sea por cortes de la autoposita o interrupción en el servicio de trenes, cuando se enquilomba el servicio del 129 sólo te queda esperar durante horas o buscar un alma caritativa en Capital.
Por otra parte los coches son cómodos y tienen aire acondicionado!
La desconexión de LP con el Conurbano es curiosa, porque es mucha la gente del Conu que viene a trabajar a La Plata. Sólo en el piso que yo trabajo, sobre doce personas siete no viven en La Plata.
Muchos de ellos no tienen más opción que usar algunos medios de transporte de dudosa legalidad: viajan en trafics donde la gente va de pie.
Todo lo que es la línea Avenida Mitre-Los Quilmes-Calchaquí, o Agüero-Mosconi, está fuera de cobertura.
Estamos hablando de cientos de miles de personas que no pueden llegar a La Plata si no es a través de combis truchas o el tren, previo viaje de 30' hasta la estación que le corresponda.
Muchas veces quienes deben exigir el cumplimiento de las normas y leyes, son los dueños, socios en este tipo de emprendimientos por izquierda…
Demás esta aclarar que reciben las dádivas correspondientes a cambio de mirar para otro lado
Averigua…
Abrazo
Piorre: si para garparte se manejaban con esa honestidad (?), pobre vos vieja... Yo estuve en las entrañas (?) del monstruo, y te puede asegurar que Macri nada que ver
El histórico tren que iba desde Temperley a La Plata hace años que es historia. Y que el tren Vía Circuito -que permitía unir Temperley, escala mediante en Beraza, con La Plata- quedó trunco hace dos años.
Sólo quedó la Costera o ir para el Cruce de Varela. Así que la capital provincial, cada vez, queda más lejos.
Casta de impresentables, en esa época no era raro ver barras de boca y racing haciendo las veces de empleados o inspectores.
la CNRT condensa todos los prejuicios que uno tiene con el empleado público. Años y años de desidia y pésima gestión.
VOT SI al 129
El tema del Plaza es de terror, pero no solo se hizo discriminacion con la vía Mitre-Calchaquí, sino que en los recorridos reasignados perdieron los laburantes:
Desde Retiro, por cada ramal vía Centenario salen 4 x Autopista. Claro, en el Centenario viajan los negros que viven cerca de la rotonda Alpargatas. En cambio, en el otro servicio van las chuchis que estudian en la Uade,por ej, o el empleado que vive en el casco urbano.
Otro ejemplo: al tomar el bondi a las 6:15 (es mi horario) en VElisa, cuando llega a la rotonda alpargatas, la gente va COLGADA COMO GANADO, algo que está prohibido en micros de mediana distancia.
En fin, como vos decis, 5 años de Jaime es mucho!
abrazo
d
Conu, muy interesante la nota.
Atte.,
La Ideal San Justo, cuando tomó la 49 a través de Buenos Aires Bus también sacó un ramal, creo que uno que iba por Crovara.
Y el Expreso Lomas, al hacerse cargo de su parte del recorrido de la ex línea 54 (Pompeya-Facultad x Oliden x San Martín), redujo al mínimo -¿a un servicio x día?- el ramal Once-Zaizar x San Martín.
Y seguro que hay más casos.
Y en todos estos, las líneas volvieron a funcionar. Los que tomaban la 162 están jodidos y obligados a hacer trasbordo, perder tiempo y gastar más $$ porque lo esencial de su recorrido no fue repuesto (apenas una parte en Capital a cargo del vuelterísimo y casi siempre inútil ramal x Camarones de la 47, y una parte de un ramal secundario en provincia merced a la 298).
La razón por la cual la CNRT permite esto, y no solo a Plaza, aparte de probables prebendas, es que no les importa un soto el pasajero, y aporta lo suyo (bastante) al caos empírico y también conceptual que es el transporte de pasajeros en el AMBA, un caos que hace, por ejemplo, que tengas que tomarte dos colectivos de la misma línea para ir del punto A al punto B porque uno cambió el recorrido autorizado por la CNRT y ahora va por otro lado, con lo cual tenés que bajarte en el punto C, a mitad de camino, perder tiempo hasta que venga el otro (y que te pare), seguir gastando y así llegar al punto B. (Esto pasa con la 165, como dije, con la 21, creo que con la 28 a partir de un cambio en el ramal x Roca...)
PD: De paso, y en tren de preguntas sin respuestas, ¿por qué la CNRT les permite a las líneas 21, 28, 117 y 161 (todas de DOTA) cobrar tarifa provincial, más cara, cuando van por la General Paz hacia el Riachuelo?
Porque la colectora de General Paz es parte de la Capital, pero te cobran 1,75 en lugar de 1,25 avalados por el organismo estatal competente.