
Como lo vienen haciendo los compañeros Artemio y Baleno, acá también la intención es resituar el fenomeno de consumo de Pasta Base, frente al agigantamiento mediático que se hace del mismo, con claras intenciones de estigmatizar a sus víctimas, casi siempre jóvenes pobres de la periferia.
No se puede desconocer que en los últimos años se ha ido generando toda una cultura del consumo de alcohol, apoyada fundamentalmente desde los grandes medios masivos de comunicación. Hay una industria millonaria de la publicidad dirigida a los más jóvenes, dedicada a asociar al consumo de alcohol con el éxito.
Si hablamos de alcohol y otras drogas legales, entonces, una de las reglas básicas del capitalismo nos dice que la concentración de consumo debería producirse (sí o sí), en los sectores más pudietes de nuestra sociedad.
En el plano político, quienes si parecen ir entendiendo el problema del consumo de bebidas alcohólicas entre la juventud son el Gobernador Daniel Scioli, y algunos Intendentes del Conurbano, que están tratando de implementar medidas que vayan achicando el margen de posibilidades de intoxicación en la juventud.
Por el lado del Ejecutivo provincial, avanza en la Legislatura bonaerense el paquete de leyes que pretende regular la acitividad de los locales que viven de "la noche", y endurecer las penas para aquellos que vendan alcohol en forma irregular.
En el conurbano, ya hay algunos Intendentes que muestran una clara vocación de seguir los pasos del gobierno provicial y buscan empezar a torcer el brazo de aquellos que lucran con la salud de los más jóvenes.
En Almirante Brown, el Concejo Deliberante acaba de aprobar en forma unánime el Código de Nocturnidad propuesto por el Intendente Darío Giustozzi, mientras que en Ituzaingo, el Intendente Alberto Descalzo propone involucrar a los padres, en la campaña por la baja del consumo de alcohol en los adolescentes.
En Conurbanos tenemos bien en claro que el consumo de sustancias psicoactivas por parte de los más jóvenes, es la consecuencia de un conjunto de causas que gobiernan el entorno de los adolescentes en el conurbano. Sin embargo, eso no implica que debamos aceptar una costrucción mediática capciosa, centrada pura y exclusivamente en los adolescentes pobres, para tratar de asociarlos con el delito y la violencia.
No se puede desconocer que en los últimos años se ha ido generando toda una cultura del consumo de alcohol, apoyada fundamentalmente desde los grandes medios masivos de comunicación. Hay una industria millonaria de la publicidad dirigida a los más jóvenes, dedicada a asociar al consumo de alcohol con el éxito.
Si hablamos de alcohol y otras drogas legales, entonces, una de las reglas básicas del capitalismo nos dice que la concentración de consumo debería producirse (sí o sí), en los sectores más pudietes de nuestra sociedad.
En el plano político, quienes si parecen ir entendiendo el problema del consumo de bebidas alcohólicas entre la juventud son el Gobernador Daniel Scioli, y algunos Intendentes del Conurbano, que están tratando de implementar medidas que vayan achicando el margen de posibilidades de intoxicación en la juventud.
Por el lado del Ejecutivo provincial, avanza en la Legislatura bonaerense el paquete de leyes que pretende regular la acitividad de los locales que viven de "la noche", y endurecer las penas para aquellos que vendan alcohol en forma irregular.
En el conurbano, ya hay algunos Intendentes que muestran una clara vocación de seguir los pasos del gobierno provicial y buscan empezar a torcer el brazo de aquellos que lucran con la salud de los más jóvenes.
En Almirante Brown, el Concejo Deliberante acaba de aprobar en forma unánime el Código de Nocturnidad propuesto por el Intendente Darío Giustozzi, mientras que en Ituzaingo, el Intendente Alberto Descalzo propone involucrar a los padres, en la campaña por la baja del consumo de alcohol en los adolescentes.
En Conurbanos tenemos bien en claro que el consumo de sustancias psicoactivas por parte de los más jóvenes, es la consecuencia de un conjunto de causas que gobiernan el entorno de los adolescentes en el conurbano. Sin embargo, eso no implica que debamos aceptar una costrucción mediática capciosa, centrada pura y exclusivamente en los adolescentes pobres, para tratar de asociarlos con el delito y la violencia.
Comentarios
Saludos.
Anónimo: creo que la sociedad somos todos. Por ahí algunos tienen mayores responsabilidades que otros, pero dejame decirte que a nosotros, los ciudadanos "comunes", muchas veces también nos cabe esa de "hacernos los boludos".
Penka: y bueh...
Pomez: ja, me hiciste reir. Tenés toda la razón del mundo. (que mierda el suplemento ese, pordió!)
Caíto: ai compañero, coincide, pero una botella de cerveza o una cajita de vino cuesta lo mismo que una dósis de Paco, te pone de la cabeza igual, y el efecto dura más. Si encima le colás una pastillita, ya tenés un combo de delirio perfecto que dura un par de horas (cuando en el Paco son apenas minutos).
También están el Poxi, el faso y la merca, que en la villa se puede pegar un papel de 30 mangos (una mierda, obvio) para tomar entre tres. No es solo el Paco.
Como respuestas se proponen el servicio militar, mas policia de la brava y un sistema educativo que es un camino ciego.
Saludos
Si tenes razon Conu, todos somos la sociedad. pero te da impotencia cuando ves repetir malas historias y nadie hace nada para cambiarlas , es como el tren a La plata. siempre igual. promesas, promesas, pero nada cambia
Les cuento una que conozco bien de cerca, no me la contó nadie:
En 2004, un pibe es detenido a dos cuadras de la casa del puntero, después de haber ido a comprarse tres porros.
Como tenía más de 18 (pero menos de 21) la cana le armó una causa de no se que cosa, que era delito federal. Lo derivaron a la jueza de turno: nada más y nada menos que SERVINI DE CURBRÍA, que a las tres horas ¡lo interrogó y todo!
El pibe me contaba que la mina le preguntaba por qué hacía eso, que eligiera otro tipo de vida... tipo Maestra Ciruela, ¿se entiende?
¿se dan cuenta que está todo patas arriba?
Detienen a un pibe con tres porros encima y lo interroga la misma jueza que investiga atentados y tráfico de armas.
Todo mal, men. Por eso coincido con Caìto en que la despenalización de la tenencia es un primer paso, chiquito, es verdad, pero por algún lado había que empezar.
saludos, y gracias por contribuir a esta discusión.
Hace un año, en Beraza, veníamos del puntero con un amigo, con cinco fasos. Como mi amigo ya sabía cómo venía la historia, los tenía encanutados. Los ratis, que estaban a la vuelta del puntero, nos pararon, nos pidieron documentos y nos empezaron a hacer preguntas. En cuanto vieron mi credencial de prensa nos pidieron disculpas y se fueron.
Los pendejos, que son la mayoría de los clientes del puntero, no zafan: o dejan el faso y no menos de 50 mangos, o les hacen una causa.
Mientras tanto, cualquier pendejo de clase media sabe dónde pegar Ketonal para "cocinar" ketamina.
Todo esto es asumido como normal por grandes sectores de la sociedad,, incluidos los progres.
Pero creo que no cambia sustancialmente la situacion de los jovenes, porque nadie les da bola. No se, es tan complejo.
Hay muchos pibes en barrios marginados que le entran al paco, y hay tantas madres desesperadas tratando de sacarlos y de reventar kioscos que venden. La resaca del alcohol no tiene nada que ver con el bajón del paco, y en seis meses te mata (si no te hicieron cagar antes a tiros).
Conozco a la Madres del Paco de Villa Lamadrid en Lomas de Zamora. A una de ellas le mataron a uno de los hijos por acompañarla en la lucha. No creo que haya almaceneros que maten porque alguien deja de comprar cerveza.
O no entiendo cabalmente lo que quieren decir Artemio, el Conurbano y otros, o me parece que están equivocados mirando sólo las cifras.
Un abrazo peronista
La burocracia estatal esta formateada con otra logica , nunca compro, repite frases hechas, pero siempre actua en forma conservadora.
Solamente apuntó que está siendo sobredimensionado en relación a otras sustancias tóxicas, por algunos medios de comunicación.
Es más fácil señalar a los punteros de Villa Lamadrid que a la Cerveceras, o no?