27.7.09

Localidades Conurbanas X: Luis Guillón


Post enviado por la Niña Santa

Luis Guillón es un punto impreciso en el mapa del conurbano bonaerense. Desde que tengo memoria, cada vez que me preguntan de dónde soy, respondo: de Luis Guillón, al lado de Monte Grande, antes de Ezeiza pero pasando Lomas de Zamora. A pesar de la cantidad de coordenadas que tiro, no hay una sola persona que sepa dónde queda, exceptuando a los que toda su vida vivieron allí, por supuesto. Luis Guillón es también la ciudad de Los Eucaliptus, pero no creo que eso ayude a situar a nadie.

Es un barrio igual a sí mismo, que se va descascarando con el paso del tiempo, como bien pueden atestiguar los frentes de las casas bajitas que lo componen. Unas al lado de las otras, pareciera que el cielo se les está por caer encima, de tan amplio y pesado que se lo ve. No tiene un solo edificio de más de tres pisos, ni siquiera en las cercanías a la estación de tren de Luis Guillón, antes conocida como Parada Km. 23,450. El centro comercial se extiende como una cruz sobre Boulevard Buenos Aires, que es la avenida que comunica directamente con Monte Grande y que, al desembocar en la rotonda de Llavallol (frente a la Firestone), pasa a llamarse Avenida Antártida Argentina; y más internamente por la calle Madariaga, que une las profundidades de Barrio Lindo con la estación de Luis Guillón hasta llegar a la Avenida Fair, que bien al fondo conduce hacia el aeropuerto de Ezeiza. Recientemente, en todo ese trayecto que concentra la mayor actividad comercial de la localidad, la administración del intendente Gray ha colocado nuevas luminarias públicas, y ahora parece que siempre es de día, y el Boulevard Buenos Aires por fin empieza a ser tan bonito como su nombre.

Así como no hay edificios altos, tampoco se encuentra en todo Luis Guillón un solo bar donde ir a tomar algo por las noches; toda la vida nocturna de la zona se evacúa en los bares de Monte Grande, Adrogué o Temperley, según el público y la cercanía impuesta por el lugar de residencia de las amistades. Tal vez no haya ni siquiera amigos que vivan en el mismo barrio, el guillonense está condenado a ser un ave de paso que se mueve en el 501, el 394, el 165, el 318 y demás colectivos de mediana distancia. Es común encontrar caminando por las calles, casas que abren sus ventanales para vender golosinas y cigarrillos, tiendas de moda que llevan el nombre de la señora que las atiende, pequeñas remiserías de las que cuelga un cartel eterno: “Tomo auto” o “Se necesita chofer”. Todavía reinan los almacenes en el barrio, que contiene infinitos barrios dentro de sí mismo, y el límite entre uno y otro está dado por el almacén que concentra a los allegados. La máxima distancia que se está permitido caminar para comprar el pan, la leche o el jugo del almuerzo es de 5 cuadras, luego habrá otro almacén que abastezca a los de las 5 cuadras siguientes. Porque algo bueno que se ha decretado en el municipio es el control de los hipermercados. No está permitido emplazarlos en cualquier parte, todos están más o menos alejados de los centros neurálgicos, de los almacenes de Miguel, Cristina o Don Tino, que aunque careros, no son traicionados por sus fieles. Se acostumbra deberles el envase de la cerveza sin que haga falta la firma de un bono, al contrario, es el almacenero el que emite cuasimonedas en papel de fiambrería cuando no tiene cambio chico para darte el vuelto. Hay clientes han alcanzado tal nivel de confianza, que pasan del otro lado del mostrador y se cortan ellos mismos los 100 de queso de máquina. También es común ver a los niños de la cuadra con la bolsa de los mandados en una mano y la listita de compras hecha por la mamá, en la otra. Tal vez así aprendan a leer más rápido.

Todas las casas tienen su pequeño jardín atrás, y son contadas las que están edificadas contra la pared del fondo, dejando el terreno libre adelante. En cada casa hay un perro o dos, eso se los puedo asegurar, y todos tienen envidia del que sale de paseo por el barrio con su dueño, porque no es una práctica muy común: nadie saca a dar la vuelta al perro. El promedio de edad de los habitantes de Luis Guillón ha de ser de 50 años, sin miedo a exagerar. Los de 30 o poco menos, se han fugado encandilados por las luces de la gran ciudad, aunque siempre vuelven los fines de semana a almorzar con la mamá. Los chicos que aparecen de todas partes -con sus caritas frescas y su pertenencia aún en duda- no podemos decir de dónde salen, posiblemente sean nietos o primos o visitantes. No se cuenta con sangre joven en Luis Guillón, las baldosas son las que mejor lo saben.

Si no estuviera la estación por donde pasa el Roca que llega a Constitución, Luis Guillón sería un tipo que alguna vez tuvo un gran terreno cerca de la vía, pero que no le mejoró la vida a nadie. La Parada Km. 23,450 fue renombrada estación de Luis Guillón en 1926 en honor a este tipo que donó sus tierras para construirla. Es que la fundación de todos los barrios del conurbano tiene que ver con la solidaridad y el nulo apego a la propiedad privada. Sin ese gesto no tendríamos tren y hoy no existiríamos, ni siquiera como ese punto borroneado del que nadie escuchó hablar, a 30 minutos de la Capital.

24 comentarios:

guille dijo...

Y asi fue como mi antepasado dejo pelada a la familia ,pero hizo feliz a un monton de gente.
Hermoso relato.
Saludos.

La niña santa dijo...

gracias Conu por el posteo! Yo quiero mucho a Guillón, y aunque por ahora no vivo ahí, me siento bien cuando vuelvo y un poquito mal cuando me voy.

Hermanos Dios (Mayor) dijo...

Quirúrgico el desgloce que hace la autora de Luis Guillon. Me parece genial lo de ponerle un límite a los hipermercados y que los almaceneros fien a sus clientes el envoltorio del fiambre de por medio.

Muy dulce y apegada la mirada de la niña santa.

Matias dijo...

Magistral, niña.

Anónimo dijo...

Niña hermosa la descripción! Los destacados de este barrio, como creo que debe pasar en otros, son los vecinos, que son realmente los que están cuando son necesarios y cuando no lo son también, a Luis Guillón uno siempre está volviendo.ADB.

Anónimo dijo...

Niña:
este texto reboza sensibilidad en cada línea. Luis Guillón es nuestro y lo suyo es supremo.

Mariano

Anónimo dijo...

¡Hermoso post! Viví de muy chico en la pileta que está cerca de la Rotonda de Llavallol. Hasta hace poco tenía a los abuelos, más cerca de la estación. Igual sigo teniendo excusas para andar por ahí.
Lo de los vecinos cortándose el fiambre debería venderse en un paquete turístico.
d.

Doctor Pioré dijo...

Es muy lindo Guillon, y conoci una morochita muy bonita de esa zona. Asi que es un terreno apto para el buitraje (?).
Otra (?),Labure en MOnte Grande un par de años...y en invierno a la altura de Turdera, juro que bajaba un par de grados la temperatura y empezaba a hacer un frio de cagarse (es algo totalmente verificable si hacen el viaje por la mañna)...A la altura de guillon ya era hipotermia...

Anónimo dijo...

Gran post conu

El Lurker

Pablo dijo...

Muy bueno, soy de Monte Grande pero anduve unas veces por Guillón. Es tal cual la descripción que hacen.

Alex dijo...

muy bueno lo de la niña por el post, y muy bueno lo del Conu por abrir el espacio a otras voces.
No para muy seguido en los blogs eso.

El Conurbano dijo...

Niña, su post es hermosos. No tiene nada que agradecer.

Monikucha dijo...

Una decripción exacta del aire pueblerino de Luis Guillón. Yo tarbajo ahí desde hace 8 años y las calles son de una tranquilidad imperturbable. Felicitaciones

Yober. dijo...

Como me identifique con este post. A mi barrio (Villa Bosch) también lo tengo que ubicar entre otros barrios .Si bien hay bastante población, sigue teniendo esas cosas de barrio y también se llama así por el que donó los terrenos. Lo unico que ya no hay son almacenes, hoy florece el super Chino por estos lares...

Saludos a la autora del post y a conu por divulgarlo.

luciano dijo...

gracias por los párrafos, niña santa; y por la hospitalidad, conurbano.

si algo nos acomuna en la diversa suburbia, es esa sensación del cielo pesado y cerquita, que parece que se nos viene encima.

me trae a la memoria las primeras películas de perrone y los cuentos más fibra-peronistas de abelardo castillo.

gracias, de nuevo, niña santa. el placer de leerte, como postales de otoños de sol.

Anónimo dijo...

la descripción del pibe con la lista de los mandados me hizo acordar a mi niñez (en un barrio de otro lado, pero barrio al fin). Gracias por la sonrisa.

natanael amenábar dijo...

qué buena es esa niña santa

Christian Libonatti dijo...

Excelente, sin palabras...

hermoso post!! Como te dije el otro día Conu, tenían que volver las localidades conurbanas!!

Juanjo dijo...

Tal cual ese post, yo tiro "soy de Ezeiza" para ahorrar explicaciones.
Los de sangre joven tampoco escaseamos tanto che... yo no viviría en otro lado, me gusta Guillón, tengo a mis mejores amig@s acá y es un lugar cómodo para vivir, me acostumbré bastante y no tiro un solo papel en el barrio, ahora... los de otros lados se joden (?). Eso si, queda lejos de Buenos Aires, con todo lo malo... y lo bueno que conlleva eso. Me acuerdo del Ekono que estaba donde está ese Plaza vea, supermercado con menos variedad que una fábrica de cajas. Vivo a unas cuadras de la foto, que es René Favaloro, Ex JM de Rosas, Ex Caseros (?) y Boulevard

Yuso dijo...

Exelente Post. A mi no me da verguenza decir que soy de Guillon, cuando chamuyo eh (?)

(Al ritmo del tuta tuta)

No somos de Monte Grande
Tampoco de Lavallol
Nosotros somos los pibes
De Luis Guillon!

Vamos Luis Guillon!!
Vamos Luis Guillon!!
Vamos Luis Guillon!!
Vamos Luis Guillon!!

El Conurbano dijo...

Pero no pega, Yuse!

gran abrazo

La niña santa dijo...

Jajaja no, no pega ni ahí! Lo siento Yuyo, pero si querés chamuyar con esa oda a luisgui, yo ya te diría que vayas pensando en otra cosa... lo digo como minita desarraigada nomás.

Primero Guillón dijo...

Bueno a la distancia (por la fecha), me ha entretenido mucho el post sobre mi querida Ciudad de Luis Guillón. Por la foto, copiada de mi blog www.guilloncity.blogspot.com, me da la idea de que no es tanto un punto borroneado del que nadie escuchó hablar y deben saber que mi página ha recibido a la fecha más de 60.000 visitas alrededor del mundo. Un abrazo y cordiales saludos. Wilfredo Arturo Villafana Liñan

Anónimo dijo...

cuando tuve que mudarme para estar cerca de la UNLZ, elegi por azar o por destino, Luis Guillon alquilè por esos años una de esas casas bajas con encanto pueblerino,y me enamore del lugar, no se si fue la gente guillonense, tan amable, servicial, o la tranquilidad, el canto de los pajaros en los jardines, los vecinos cortando el cesped de sus jardines los domingos, las personas que aun sin conocerme tanto me brindaron su confianza, me senti entonces identificado con guillon y su gente por lo cual con los años cuando tuve la oportunidad de comprarme una casa no lo dudè, mi destino es, fue y serà en luis guillon. les digo a los interesados en tener una idea de como es Luis Guillon, visite el blog de Wilfredo Arturo Villafana liñan, esta hecho con el corazòn de un verdadero guillonense. Saludos