15.7.09

El Turismo Carretera en Morón

Con esta nota podríamos iniciar una nueva sección titutala "Grandes Momentos Bizarros en el Conurbano Bonaerense". La historia que nos convoca, es la carrera del Turismo de Carretera que tuvo lugar en la Base Aérea de Morón el domingo 25 de octubre de 1992, así que vamos a los hechos. En realidad, el TC corrió en la Base Aerea de Morón en 1989, 1992 y 1993, pero fue la segunda carrera (la del 92), la que tuvo un plus que merece ser contado, así que mejor vayamos por partes.
Había una vez un Municipio llamado Morón (que contenía en su territorio lo que hoy son Morón, Hurlingham e Ituzaingo), gobernado desde 1987 por Juan Carlos Rousselot, locutor con tareas de propagandista de lo peor de la derecha argentina (y cuando digo lo peor, digo lo peor).
El hombre en cuestión, periodista medio pelo con veleidades de estadista, dejó su trabajo en el entonces estatal Canal 11 para asumir la Intendencia.
La licencia en los medios le duró muy poco, dado que en 1988 el Concejo Deliberante lo destituyó bajo acusaciones de corrupción.
En el medio, entre todas las tropelías que había llevado adelante, rubricó un acuerdo con la ACTC para llevar al Turismo de Carretera a la Base Aerea de Morón en noviembre de 1989, y con ello, ganar una plaza de la competición para el GBA.

Sin embargo, como en la ACTC son gente de códigos (?), la carrera se llevó a cabo igual, y Rousselot la vio desde la casa.
Un tiempo después, aprovechando que el Concejo lo había destituido pero no inhabilitado, el locutor reincidió y en 1991 la gente de Morón volvió a elegirlo en las urnas como Intendente.
Ahí sí (?), Rousselot dijo "esta es la mía", y tratando de emular a su jefe político, que por aquellos años brindaba este tipo de espectáculos, o estos otros, y también estos, no dudó en llamar a su amigo Oscar "Puma" Aventín (entonces campeón del TC) y proponerle hacer una nueva carrera, con él mismo como coequiper.

La competición (carrera n° 13 del año, antepenúltima del calendario), se llevo a cabo el último domingo de octubre de 1992, y la dupla Aventín-Rousselot, a bordo del coche número 1 (un Ford Falcón, para más datos), obtuvo un discreto segundo lugar en su serie, detrás del Chevrolet del Pato Morresi.
Las otras dos series fueron ganadas por Roberto José Mouras (también con un Chivo) y Juan Manuel Landa, al mando de una GTX.
La final se corrió ante un marco de 30 mil personas. En esta oportunidad, Aventín iba acompañado por un copiloto más confiable (?), y si bien la carrera fue vibrante, tuvo un ganador indiscutido: Juan Manuel Landa, a bordo de su inolvidable Dodge GTX con motor Slant 6, seguido este por el Chevy de Mouras.
Aventín, el crédito local, debió conformarse con el tercer puesto que casi le arrebató el Lalo Ramos, aunque más tarde consiguió el campeonato.

Más allá del sueño del pibe que pudo cumplir Corega (?) Rousselot, esta carrera quedará en la historia del automovilismo argentino por ser la última que completó el recordado Toro Mouras, quien un mes después terminaría su vida contra un terraplen en el autodromo de Lobos.
Esta tragedia, sumada a la que sufriera el Pato Morresi un año y medio después en La Plata, generó que se suprimieran los circuitos "alternativos" para la categoria.
Por cuestiones contractuales, hubo una carrera más en Morón en 1993, ganada por Walter Hernández a bordo de un Ford (por suerte, sin el mufa de Rousselot), mientras que en 1994 la "plaza GBA" se corrió en Campo de Mayo.

De ahí en adelante, el Puma Avetín se dedicó a vender combustible (?) y a presidir la ACTC; Rousselot estuvo un tiempo más en Morón hasta que lo engayolaron; y el TC se encerró de las pistas y nunca más volvió al conurbano.



7 comentarios:

Christian Libonatti dijo...

Aplausos de pie para este post... una muestras cabal de lo que fue este municipio en su época más nefasta.
Te cuento una de Rousselot: apenas se recibió del ISER (no te sabría decir el año, pero hace muuucho) puso una placa en la puerta de su casa, parecida a la de los doctores. Pero esta placa decía: "Juan Carlos Rousselot - Locutor Nacional de Radio y Televisión". Ja! Esto me lo contaba mi viejo.

manuel el coronel dijo...

ja, que risa me daría de no recordar lo hijoeunagranpu de este y sus amigetes...

Gracias por recordarlo, excelente post, y christian, no se podía esperar otra cosa de Corega (muy buena esa)

El Conurbano dijo...

Gracias Christian. Me mató lo de la plaquita. Seguro que abajo diría "Apto todo servicio".:P

Manuel, me alegro que le haya gustado. Un abrazo conurbano.

Fede dijo...

Hablando de Morón, como quien no quiere la cosa: comparto con uds. una entrevista que le hice ayer a Nicolás Tereschuk, de Nuevo Encuentro. La pueden leer acá.
Un abrazo conurbano norteño.

Christian Libonatti dijo...

Nada que ver con la placa de Borges, que tenía una en la puerta que decía: "Borges". Simplemente. ja!

Tincho dijo...

Conu, estas historias me hacen cagar de la risa. Y, además, se me pianta más de un lagrimón. Obvio que no siento ninguna nostalgia por Rousselot, pero todos esos nombres y anécdotas me remiten a mi tardía adolescencia.
Salu2

El Conurbano dijo...

Es la idea Tincho, recordar con alegria.

salutes