22.6.09

Que Flash

Tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el Conurbano, Bonaerense la estrategia publicitaria desplegada por la mayoría de los candidatos ha tenido al "tema de la inseguridad" como una de las preocupaciones "más serias" que al parecer tienen nuestros dirigentes políticos.
Dentro de ese discurso, también ha ocupado un espacio muy importante el problema que generan las adicciones, como una de las principales causas de la delincuencia.
Es lógico: los números que arrojó la Encuesta Nacional sobre Prevalencias de Consumo de Sustancias Psicoactivas 2008, dan miedo.

(clic en la imagen para agrandar)

Lo interesante, para notar si de verdad estos temas son slogans de camapañas o preocupaciones por la salud de la población, es ver que han hecho respecto del tema el Gobierno Nacional, y los Gobiernos Autónomos (?) de la Provincia y la Ciudad.
El organismo nacional que tiene ingerencia sobre la prevención y asistencia de las adicciones, y lucha contra el narcotráfico, se llama SEDRONAR.
Esta Secretaría de Estado percibe, según el presupuesto 2009, casi 34 millones de pesos al año. Con ese dinero, la SEDRONAR debe ocuparse -en líneas generales- de:
1-Garantizar la llegada de estrategias preventivas para toda la población (si se me permite, en especial los jóvenes).
2-Dar asistencia curativa a las personas que por el uso indebido de drogas representan un peligro para ellas mismas y para el conjuntos de la sociedad.
3-Coordinar y programar las distintas estrategias a seguir con el Poder Judicial, Legislativo, Fuerzas de Seguridad y demás organismos comprometidos en la lucha contra el narcotráfico, el lavado de dinero y el desvío de precursores químicos.

No me voy a explayar sobre el punto 3, dado que incluye cuestiones que por su complejidad, merecen un espacio que excede largamente a este post.
Respecto del punto 1, una sola cosa: cualquier campaña que tenga que ver con la prevención de las adicciones (en especial las vinculadas a sustancias psicoactivas) siempre será insuficiente. No quiero justificar a nadie, pero por lo menos ahora no se hacen los papelones de la década del 90 (Fleco y Male ¿se acuerdan?). De cualquier manera, insisto, falta mucho todavía, y va a seguir faltando, mientras siga habiendo 11 provincias (incluyendo a la Capital Federal) que carecen de un Plan Anti-Drogas.
En cuanto a la asistencia a las personas (punto 2), es aquí donde se produce la divisoria de aguas, ya que la SEDRONAR se ocupa de asistir a las personas que se encuentran enfermas por algún tipo de adicción a sustancias psicoactivas, no solo orientándo a las familias, sino becando a las personas con tratamientos que cuestan entre $4.500 y $6.000 para quienes no cuentan con ningún tipo de cobertura médica.
Y cuando digo divisoria de aguas, me refiero a que la Ciudad de Buenos Aires, además de no contar con ningún plan estratégico de prevención del uso indebido de drogas, tampoco le brinda asistencia a sus habitantes, dado que si un adicto mayor de 18 años concurre a alguno de los hospitales públicos de la Ciudad, luego del período de desintoxicación (unas 72 hs.), es inmediatamente derivado a la SEDRONAR. En los únicos casos en los que seto no ocurre es con los pacientes que necesitan ser derivados a los Hospitales Borda, Moyano o Tobar García.
Las otras alternativas de asistencia y/o rehabilitación, que no dependen de de la SEDRONAR, son el Ce.Na.Re.So, que solo brinda atención ambulatoria y depende del Ministerio de Salud de Nación, y las medidas educativas y curativas en la Ley 23.737 (de estupefacientes).

Recién a partir de febrero de este año, el Ministerio de Salud macrista comenzó a hacerce cargo solo de los menores de 18 años, a quienes envía a las mismas clínicas de rehabilitación que utiliza la Nación (nobleza obliga: una medida "revolucionaria", si se la compara con la inacción de los gobiernos ladriprogresistas).
Sin embargo, y para variar, el Gobierno de Macri está en falta con la legislación vigente, ya que hay una ley de la Ciudad (la N° 2318 del 2007), que obliga al gobierno porteño a abrir centros para adictos y medir el consumo de drogas. Lo único que se ha hecho hasta el momento, fue abrir un lugar de internación para consumidores de Paco en Flores, con apenas 17 camas.
Por último, según cifras de la SEDRONAR, el 50% de los becados por el organismo en las clínicas privadas, son personas domiciliadas en la Capital Federal. Es decir, una vez más, la Nación subvencionando a los sectores medios urbanos de alto NES y bajo pago de impuesto a las ganancias.
En cuanto a la Provincia de Buenos Aires, si bien los resultados no son muy alentadores, al menos hay una intención política de encarar el problema.
En primer lugar, existe un organismo que se ocupa exclusivamente del tema (SADA), cosa que en la Ciudad de Buenos Aires no existe.
De la SADA dependen los 180 Centros Provinciales de Adicciones (CPA), que se encuentran diseminados por todo el territorio provincial, que a su vez se encuentra dividido en 12 regiones sanitarias. Los CPA se ocupan tanto de los dependientes a sustancias psicoactivas, como de los jugadores compulsivos, y actualmente se encuentran en una etapa de reestructuración, luego del desplazamiento de la anterior subsectreraia y la asunción del nuevo titular, Javier Goñi, en mayo de este año.
Se calcula que los CPA brindan asistencia a unas 12 mil personas por mes, en todas las modalidades de atención que ofrecen: desde el acompañamiento a los familiares del adicto (que son los que por lo general funcionan en las Unidades Sanitarias), hasta la internación (que en la mayoria de los casos son comunidades con convenios o contratos similares a los de la SEDRONAR).


3 comentarios:

luks dijo...

Primero quiero agradecer por el blog: suele leerse un laburo profesional desde el punto de vista periodístico que no abunda en los medios. Y lo digo con cierta envidia.
Ahora a lo que iba: no siempre la internación es la mejor asistencia para los usuarios de drogas con problemas. De hecho, en muy pocos casos tiene buenos resultados y los expertos, psicólogos en su mayoría, no lo recomiendan. Por otra parte, en la Ciudad funcionan lugares de atención ambulatoria que hacen un muy buen laburo, muchas veces a pesar de Macri y no gracias a él. Por ejemplo, el Centro Carlos Gardel, Casa Flores o La Otra Base del Encuentro.

Aparicio dijo...

me extraña conu: atender a los negritos de la villa que se falopean no es PRO.

El Conurbano dijo...

luks: entiendo lo que planteas, pero eso ya es un tema médico y no me siento capacitado ni siquiera como para opinar. Lo que sí te puedo decir, es que en los casos de personas derivadas por la justicia penal, no queda otra que la internación. Lo mismo con los casos donde el deterioro físico es muy grave.
saludos y gracias por tus palabras.

Aparicio: no sea prejuicioso hombre (?).