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Los arroyos del conurbano (parte I)


Para aquellos que crecimos cerca de un arroyo, la expresión "del otro lado" no necesita mayores aclaraciones. "Del otro lado" es lo que queda cruzando el arroyo: la escuela, un club, la casa de alguien, una actividad circunstancial. "Tengo que ir a la salita que está del otro lado para vacunar al nene".

El arroyo también divide socialmente al barrio: suele haber un lado "bueno", que es el más antiguo, y otro por el que conviene mejor no acercarse después de las seis de la tarde. Eso se debe a que en general los barrios se fueron haciendo primero de un lado, en la zona alta, donde se instalaron los primeros pobladores, muchos inmigrantes y las fábricas. Décadas más tarde, cuando ya no hubo lugares accesibles para vivir en esa parte, se pobló la zona baja, donde antes sólo había bañados y terrenos que se inundaban apenas llovía o soplaba una sudestada. El otro lado.

Los problemas
Pero el arroyo también es la causa de dos de los problemas más graves que sufren las familias que viven cerca de algunas de sus márgenes (en especial las que habitan en la zona baja, claro): las inundaciones y el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con la contaminación del lugar (respiratorias, pero también cólera, hepatitis A, diarrea, parasitosis, meningitis, etc.).

La doctora en ciencias biológicas Ana Carolina Herrero sostiene que "la morfología de la región se halla fuertemente enmascarada y en parte modificada por la gran urbanización, alterando las redes originales de drenaje con la canalización y entubamiento de los cursos de agua. Estas alteraciones han modificado sustancialmente el funcionamiento natural de las cuencas hidrológicas". Esto, sumado al ascenso del agua freática (las napas), producto de la eliminación del bombeo de perforaciones (ahora el agua se extrae directamente del Río de la Plata) y el desequilibrado desarrollo de los servicios de agua potable y de alcantarillado cloacal, da como resultado que cualquier precipitación intensa se convierta en amenaza de inundaciones para quienes viven en zonas ribereñas.

De la mano de las inundaciones no sólo vienen las pérdidas materiales sino que también aparecen las enfermedades. La mayor parte de los cursos de agua que atraviesan el conurbano se encuentran contaminados, ya sea con químicos y metales pesados que desechan las industrias de manera ilegal, pero al mismo tiempo con la basura que la propia gente arroja a sus cauces. Cuando el agua ingresa a las viviendas que se encuentran más próximas a los arroyos, se producen las enfermedades.

En este sentido, la discontinuación en 2016 del programa "Argentina Trabaja", que entre otras cosas preveía que las cooperativas al mando de los municipios se encargaran de la limpieza de arroyos, es un error político que impacta de lleno en el sistema de salud provincial, donde acuden los pacientes que se enferman por la contaminación del agua.  

Las cuencas
El conurbano bonaerense se encuentra atravesado por cuatro cuencas hídrícas: Río Lujan, Río Reconquista, Río Matanza-Riachuelo y Río De La Plata. El nombre de cada una de ellas está dado por los cursos fluviales más importantes que cruzan el Gran Buenos Aires, y que a su vez cuentan con subcuencas de arroyos que también cuentan con sus propios afluentes.

Un análisis pormenarizado de cada una de las cuencas demandaría una tesis, así que por el momento nos dedicaremos a contar como es cada una de ellas, enunciando sus características más importantes.

Cuenca del Río Luján
Tienen una longitud de 128 kilómetros que comienza en la confluencia de los Durazno y Los Leones, en el partido de Suipacha. Su curso superior se extiende desde allí hasta la localidad de Jáuregui, donde comienza su curso medio hasta la ruta 8, en Pilar, donde comienza su cauce inferior torciéndose en paralelo al Paraná de Las Palmas para desembocar en el Río de la Plata a la altura del Club Náutico de San Isidro.

Desde su naciente hasta la desembocadura atraviesa los municipios de Suipacha, Mercedes, Luján, Pilar, Exaltación de la Cruz, Campana, Escobar, Tigre, San Fernando y San Isidro, aunque si se toma la cuenca de manera integral también hay que incluir a los partidos de Chacabuco, Gral. Rodríguez, José C. Paz, Malvinas Argentinas, Moreno y San Andrés de Giles, alcanzando una superficie de 3.300 Km2.

Su subcuenca más importante es la del arroyo Escobar, que nace de la unión de los arroyos Pinazo y Burgueño en el partido de Moreno, luego pasa por Gral. Rodríguez, Pilar, José C. Paz, Malvinas Argentinas y Escobar, donde desemboca a través del zanjón de Villanueva en el Río Luján.

También conforman la cuenca del Luján los arroyos Garín; Las Tunas; el Claro y sus afluentes Cuzco, Albuera y Constituyentes; el Darregueira; La Verde, y el Toro (que es un arroyo de Pilar, no confundir con el río del Delta).


Cuenca del Río Reconquista
La cuenca del Río Reconquista tiene una extensión aproximada es de 1738 Km2, comprendiendo total o parcialmente los partidos de General Las Heras, General Rodríguez, General San Martín, Malvinas Argentinas, La Matanza, Lujan, Marcos Paz, Mercedes, Merlo, Morón, Navarro, San Fernando, San Isidro, Vicente López, Tigre y Tres de Febrero.

El río está originado por la confluencia de los arroyos La Choza, Durazno y La Horqueta; hecho que se localiza aguas arriba del emplazamiento actual del dique Ingeniero Roggero (partido de Moreno); aguas abajo de la misma y sobre margen derecha, confluyen los arroyos Laferrere y Torres; a continuación, sobre margen izquierda, lo hacen los arroyos Las Catonas y Los Berros; luego, sobre margen derecha, aporta el arroyo Morón y finalmente, confluye el arroyo Basualdo sobre margen izquierda.

Actualmente, la desembocadura del río Reconquista en el río Lujan a la altura de Tigre se produce a través de tres brazos: el Tigre, el Reconquista Chico y el canal aliviador a la altura (actualmente la Pista Nacional de Remo).

Existen en el área, gran cantidad de cauces intermitentes y/o canales artificiales, pero en conjunto los caudales que aportan pueden considerarse insignificantes respecto a los anteriores. En total son aproximadamente 134 cursos entre los perennes e intermitentes que recorren en su totalidad 606 Km, correspondiendo 82 al curso principal.

Fuentes: acá, acá y acá.

Próxima entrega: Cuenca Matanza-Riachuelo y Cuenca del Río de la Plata.

Comentarios

guillermo p ha dicho que…
De Mar del Plata, aroyo La Tapera. Del otro lado...
Frodo ha dicho que…
Que bueno que un blog se dedique a estas cuestiones. Crecí en la cuenca del Reconquista, en José León Suárez. Y he cruzado a gamba por los puentecitos del ferrocarril que cruza el Río. Eso lo hacíamos cuando éramos muy pibes, después la zona se puso muy jodida.
Hoy vivo en la cuenca del río matanza, en Tapiales y solo he ido "del otro lado" cuando fui a La salada.
Espero la.proxima entrega.
Está entrada puede estar ilustrada musicalmente por la canción "en la ribera" de Bersuit
Abrazo
Unknown ha dicho que…
Excelente trabajo. A la cuenca del Reconquista le agregaría el partido de San Miguel (San Miguel, Bella Vista y Muñiz).
Saludos cordiales.

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