

La abrumadora mayoría de las mujeres que se animan a realizar denuncias por violencia doméstica provienen de los sectores más pobres de la población. Dejando de lado el análisis de por qué esto es así, la pregunta que cabe realizarse es: ¿adónde acude una mujer pobre que fue cagada a palos por su marido?
Las respuestas posibles pueden ser dos: si está muy desesperada y con miedo, irá a una comisaría. Si en cambio, no está tan atemorizada y tuvo la posibilidad de pensar un poco la situación, seguramente acudirá a un hospital público para que la vea un médico, y luego sí, hará la denuncia.
Ahora bien: teniendo en cuenta a estas cuatro variables (mujeres de bajos recursos, violencia familiar, hospital público, denuncia policial), la siguiente pregunta que vale la pena hacerce es ¿Dónde se debe ubicar geográficamente a una "Comisaría de la Mujer"?
Tomando como parámetro el ejemplo de lo que hicieron dos Municipios de la zona norte, nuestra pregunta tiene, al igual que la anterior, dos respuestas posibles: en Tigre, la Comisaría de la Mujer fue ubicada en el centro geográfico del Partido (Av. Constituyentes al 400), frente al Hospital de Pacheco. Una zona de fácil accesibilidad, rodeada en general por sectores sociales de clase media, media baja, y baja.
La otra respuesta posible es la que ofrece el neorrealismo mágico del Japonés García, Intendente de Vicente López: allí, la Comisaría de la Mujer fue ubicada en Olivos, debajo de la Estación Borges del Tren de la Costa, lugar bastante alejado de las zonas más humildes del Partido, donde para poder llegar, una mujer de Villa Martelli o de Carapachay debería tomarse dos colectivos. Dicho sea de paso, los efectivos de esta seccional son todos hombres.
Las Comisarías de la Mujer de Pacheco y Olivos tuvieron un origen bien distinto: mientras que la de Vicente López fue un mero ardid electoralista del Intendente García, la de Tigre se consiguió gracias a la movilización de la agrupación Mujeres al Frente, que responde al actual Intendente Sergio Massa.
Nota al pie: Las Comisarías de la Mujer y la Familia son una iniciativa que nacieron en 2002 y dependen de la Dirección General de Coordinación de Políticas de Género, del Ministerio de Seguridad provincial. Actualmente hay 16 en todo el conurbano y están proyectadas unas diez más, para que pronto esté completo el mapa del Gran Buenos Aires, con al menos una por distrito. La locación de las mismas es consensuada entre el Ministerio y los Municipios, dado que estos últimos se hacen cargo de los gastos que tienen que ver con alquiler, infraestructura, servicios, etc. En definitiva, la última palabra acerca de dónde se ubican estas Comisaría, la tienen las autoridades locales (junto al programa de las cámaras de video en espacios públicos, debe ser una de las pocas incidencias directas que tienen los Intendentes en materia de seguridad ciudadana).
Las respuestas posibles pueden ser dos: si está muy desesperada y con miedo, irá a una comisaría. Si en cambio, no está tan atemorizada y tuvo la posibilidad de pensar un poco la situación, seguramente acudirá a un hospital público para que la vea un médico, y luego sí, hará la denuncia.
Ahora bien: teniendo en cuenta a estas cuatro variables (mujeres de bajos recursos, violencia familiar, hospital público, denuncia policial), la siguiente pregunta que vale la pena hacerce es ¿Dónde se debe ubicar geográficamente a una "Comisaría de la Mujer"?
Tomando como parámetro el ejemplo de lo que hicieron dos Municipios de la zona norte, nuestra pregunta tiene, al igual que la anterior, dos respuestas posibles: en Tigre, la Comisaría de la Mujer fue ubicada en el centro geográfico del Partido (Av. Constituyentes al 400), frente al Hospital de Pacheco. Una zona de fácil accesibilidad, rodeada en general por sectores sociales de clase media, media baja, y baja.
La otra respuesta posible es la que ofrece el neorrealismo mágico del Japonés García, Intendente de Vicente López: allí, la Comisaría de la Mujer fue ubicada en Olivos, debajo de la Estación Borges del Tren de la Costa, lugar bastante alejado de las zonas más humildes del Partido, donde para poder llegar, una mujer de Villa Martelli o de Carapachay debería tomarse dos colectivos. Dicho sea de paso, los efectivos de esta seccional son todos hombres.
Las Comisarías de la Mujer de Pacheco y Olivos tuvieron un origen bien distinto: mientras que la de Vicente López fue un mero ardid electoralista del Intendente García, la de Tigre se consiguió gracias a la movilización de la agrupación Mujeres al Frente, que responde al actual Intendente Sergio Massa.
Nota al pie: Las Comisarías de la Mujer y la Familia son una iniciativa que nacieron en 2002 y dependen de la Dirección General de Coordinación de Políticas de Género, del Ministerio de Seguridad provincial. Actualmente hay 16 en todo el conurbano y están proyectadas unas diez más, para que pronto esté completo el mapa del Gran Buenos Aires, con al menos una por distrito. La locación de las mismas es consensuada entre el Ministerio y los Municipios, dado que estos últimos se hacen cargo de los gastos que tienen que ver con alquiler, infraestructura, servicios, etc. En definitiva, la última palabra acerca de dónde se ubican estas Comisaría, la tienen las autoridades locales (junto al programa de las cámaras de video en espacios públicos, debe ser una de las pocas incidencias directas que tienen los Intendentes en materia de seguridad ciudadana).










