9.7.13

Kryptonita


Obitó.
Parece japonés.
Obitó.
Hasta suena gracioso. Y es todo lo contrario.
Obitó.
Cinco letras. Una palabra. Una acción terminal para pronunciar la peor noticia que puedan llegar a recibir.
Obitó.
Verbo en pasado perfecto. Excelente definición de lo que fue una vida. Algo pasado. Algo único. No importa si fue una vida buena o maña. Fue algo único porque existió. Y ahora ya no más porque...
Obitó.
Cuando pronunciamos la palabra obitó lo que les intentamos decir es que su ser querido, esa persona por la que ustedes lamentablemente nos conocieron bajo esta circunstancia particular, falleció.
Está muerta.
Obitó.

Así empieza Kryptonita, la novela de Leonardo Oyola que cuenta las andanzas de Nafta Super, el líder de una banda de malhechores que agoniza en una camilla del Hospital Paroissien de Isidro Casanova. Una gran historia, bien contada además.

¿Qué más? Comprenló, giles (?).

26.6.13

25.6.13

El Partido que no fue


Cuando hace cuatro años presentábamos a los exponentes del Pro en la provincia de Buenos Aires y advertíamos que no se trataba de gente como para ir y comprarle un auto usado, no nos imaginábamos este final de partido vecinalista de la Capital Federal (en realidad hay presencia en algunos lugares más, como Santa Fe, Córdoba, La Pampa y Entre Ríos, pero vamos a ver cuanto dura eso).

La verdad que se puede decir cualquier cosa de los seguidores de Mauricio Macri en la provincia, pero no que le hayan sacado el culo a la jeringa o no hayan militado lo que tenían que militar, casi en soledad, cuando no se trataba de distritos como Lanús o Vicente López, donde aunque sea corrían con el caballo prestado del comisario.

Así que para todos aquellos buscas de amarillo a los que el fin de semana pasado les soltaron la mano fuerte, vaya este homenaje, mientras buscan protegerse de la intemperie en alguna lista del Frente Renovador o del partido de Francisco De Narváez, cuyo nombre es tan largo que todavía me cuesta aprender.

24.6.13

O visto todo (?)


Un amigo (?) me dijo anoche, después de puntear las listas que los principales frentes electorales cerraron en la provincia: "Lo mejor que hizo el kirchnerismo en política fue habernos dado una pala para enterrar enanos".

Es raro lo que pasa en un territorio cuando no tenés un sistema de partidos, porque lo que termina incidiendo en el armado de una lista de candidatos a diputados no es la política, sino otro tipo de variables como la presencia mediática, el apellido, o lo buena que está tu prima.

Sin dudas, el paradigma del insólito armado que terminaron haciendo algunos frentes electoralistas es la interna abierta en la que van a dirimir las candidaturas a diputados Eduardo Amadeo, Nina Peloso (!) y... Zulma Faiad.

Haciendo realidad la creencia popular según la cual algunos políticos se comportan como vedettes, un hombre que hace diez años fue embajador argentino en los Estados Unidos, compite contra una vieja gloria del teatro de revistas, Zulma Faiada (a.k.a Lechuguita), y contra una referente social que también tuvo un fugaz paso por las plumas y las luces del espectáculo: Nina Peloso.

Otra curiosidad que nos regalaron las listas de diputados nacionales por la Provincia es la presencia compartida en una misma nómina de gente ligada al intendente de Vicente López, Jorge Macri, y un opositor acérrimo a su gestión: el dirigente de ATE zona norte, Fabián Alessandrini, el "Moncho", quien hasta hace un par de día uno podía ubicar en las filas del sabbatellismo.

Y si del Frente Renovador se trata, ni que hablar de Adriancito Pérez, quien va en la zaga de Pato Bullrich para convertirse en el nuevo saltimbanqui de la política argentina.

Pero como siempre se puede ir hasta el ridículo más lejos que haya para no poder volver nunca más, allí está la lista del frente armó Francisco De Narváez, secundado nada menos que por Omar Plaini, un hombre que de tan honesto que es le prestó la brújula a un amigo, y este turro parece que no se la quiere devolver (?).

Para completar su armado, el Colorado privilegió su alianza con Hugo Moyano y José Manuel De la Sota, dejando afuera a los muchachos de la Juan Domingo, banda de enanos si las hay, enterrados por la soltada de mano que se mandó su líder espiritual, el sistema operativo DE-O-ESE.

En algún otro momento, si la vuelta de este blog pinta (?) en serio, nos ocupamos de las listas en las secciones de la provincia, otro lindo encuentro entre buscas y política.