3.1.18

Gobernar bien

(clic en la imagen para agrandar)

Dedicado a @Casanovero

La administración de los partidos del Gran Buenos Aires se asienta sobre una trama compleja y mutante compuesta por la propia historia de cada municipio, su composición socio-económica, los recursos "originarios" con los que cuenta (por ejemplo, no es lo mismo un municipio que dispone del río para su explotación turística que otro que está sitiado por arroyos contaminados), y la continuidad (o no) de las políticas públicas que llevan adelante los intendentes.

En este sentido, una administración "autosuficiente" no se construye de un día para el otro, sino que demanda años y hasta décadas de políticas públicas eficientes y audaces, que le permitan al municipio consolidar un presupuesto acorde con sus necesidades, independientemente del signo político que gobierne la Provincia y/o la Nación.

Por ejemplo: las estructuras presupuestarias de Avellaneda (84,76% de recursos propios -Suiza (?)-), Ensenada (64,31%) y Vicente López (70,88%) son obra de una tarea constante, paciente y eficaz de los intendentes Ferraresi, Secco y Jorge Macri (este último con la ayuda de su antecesor, Enrique García, sumado al poder adquisitivo promedio de sus habitantes), y asimismo, el logro económico de Morón (82,72% de recursos propios) no es adjudicable a Tagliaferro, sino que forma parte del legado que le dejaron Martín Sabbatella y Lucas Ghi.

Del mismo modo, la dependencia presupuestaria en Municipios que desde fines de 2015 son gobernados por intendentes del PRO no es exclusiva responsabilidad de estos, pero también es cierto que esos alcaldes (Grindetti, Molina, Ducoté, Valenzuela) han acentuado la lógica de subordinación económica, merced al favoritismo del que gozan por parte de las administraciones de María Eugenia Vidal y Mauricio Macri. Los números de recursos propios de estos distritos son: Lanús 39,72% (no paga ni los sueldos Grindetti con esa plata); Pilar 45,07%; Quilmes 45,71%, y Tres de Febrero 46,35%.

El criterio de elección de los municipios que conforman el cuadro es que fueran similares entre sí o que puedan ser tomados de a parejas y hasta de a tríos para ser comparados (ejemplo: Quilmes con Lomas, o Avellaneda, Vicente López y Tres de Febrero). Y una aclaración: Hay dos distritos metropolitanos que, por diferentes razones, no pueden ser incluidos en este análisis: La Plata, por ser la capital provincial y estar atravesada por recursos propios que no son tales y recursos prestados que deberían ser propios; y La Matanza, una complejidad en sí misma.

Hace muchos años, cuando este blog era prolífico (?) y abordaba distintas temáticas, se explicó bastante como es que están compuesto los presupuestos municipales, y de dónde surgen los recursos, ya sea de propia jurisdicción o de otras jurisdicciones (Provincia y/o Nación). Los recursos de la propia jurisdicción pueden ser ordinarios o extraordinarios. Los ordinarios son aquellos que tienen que ver con actividades habituales del Estado municipal, ya sean originarios (como  los provenientes del dominio fiscal, inmobiliario, mobiliario y de empresas públicas o municipales) o derivados (impuestos, las tasas y las contribuciones). Por otra parte, los extraordinarios son los formados por créditos públicos -empréstitos y bonos municipales-, o por la enajenación de activos -bienes municipales-.

Un trabajo publicado en 2015 por la Secretaría de Asuntos Municipales de la Nación estableció que más allá de todas las fuentes de ingresos de las que disponen los municipios, dos tasas, la de servicios generales y la de seguridad e higiene, componen el 75-80% de la recaudación, en especial en municipios grandes y metropolitanos.

Más allá de las coyunturas económicas que condicionan de manera muy fuerte la expansión o contracción del poder de pago de las personas y  empresas o instituciones que abonan estas tasas, también hay mucho de muñeca política, inteligencia y valentía de los intendentes, al momento de definir la estructura presupuestaria de sus Municipios. Eso se ve: Mientras que algunos jefes comunales acuerdan con los grandes contribuyentes cifras acordes a las que deben pagar, para de esta manera quitarle presión a los vecinos comunes y corrientes que pagan cuando pueden; otros fomentan exenciones impositivas y moratorias, total después vendrá mamá María Eugenia a financiar obras o apagar incendios.

Queda para discutir en otro momento por qué Municipios con ingresos per cápita altísimos, similares a los de la Ciudad de Buenos Aires, no tienen un porcentaje de recursos propios más elevado, como son los casos de San Isidro (63,52% de recursos propios) y el ya citado Vicente López.

5 comentarios:

Hal dijo...

es posible que la vuelta de Conurbanos sea lo mejor que nos pase en 2018. A celebrar.

Eduardo Gabriel Meccia dijo...

Ducote se subordina en un municipio plagado de Barrios Privados, Countryes, clubes de campo, shoppings, complejos de oficinas y un parque industrial difícil de igualar. O no le cobra a los grandes o les cobra y el ingreso por parte de provincia es inmensamente mayor a los recursos propios. No sé nota, solo algunas obras viales y el completo abandono de la educación, la salud y la infraestructura de toda la periferia de los cascos urbanos.

Ivan Ezequiel Cerda dijo...

Gracias por volver.

ari_peruca dijo...

que difícil q era militar a díaz perez....
ferraresi lo rescataba a darío, decía q no le bajaban plata y q la evaluación de su gestión debe ser vista a través de ese cristal (?) no así al barba, q fue un mal gestor.

El Conurbano dijo...

Perdón el delay en las respuestas. Gracias gente por pasar y dejar un mensaje. Espero poder postear y comentar seguido.