14.3.17

PRO y Conurbano: un vínculo incierto (Primera Parte)



En las elecciones de octubre de 2015 (1), en el Conurbano, Aníbal Fernández le ganó a María Eugenia Vidal. Si se suman los resultados finales de los 24 municipios que, según el INDEC, conforman el Gran Buenos Aires se obtiene una diferencia de alrededor de 100.000 votos para el candidato del Frente para la Victoria (Vidal ganó por casi 400.000 la provincia). Ese mismo octubre, en el mismo universo, Daniel Scioli obtuvo 600.000 votos más que Mauricio Macri. En el balotaje de noviembre, se incrementó esa diferencia: fue de 650.000 votos. Si no se tuvieran en cuenta los municipios de Vicente López y San Isidro, los únicos distritos gobernados por la coalición Cambiemos hasta ese momento, la distancia superaría los 800.000. El Conurbano fue la contracara de Córdoba en la que Cambiemos obtuvo una diferencia apabullante, de más de 40 puntos de distancia. Todo esto en el marco de dos elecciones históricas para el PRO; dos campañas (casi) perfectas con resultados inmejorables.

Claramente el Conurbano es un problema a resolver para el PRO (y para Cambiemos). Este ensayo parte de esta afirmación e intenta desandar algunas de los principales nudos del incierto vínculo que existe entre el partido gobernante y el Conurbano, una región que supera los diez millones de habitantes. Una relación de mutua desconfianza.

La hipótesis que atraviesa este texto es que el PRO simboliza la otredad capitalina para la mayoría de los habitantes del Conurbano. Una otredad que bascula entre la admiración y el rechazo y que a lo largo del 2016 no hizo más que profundizarse. Sin embargo, más allá de esto, los resultados del 2017 están abiertos.

Se opta por el formato ensayo pues brinda la libertad necesaria para recorrer aristas muy diversas, un camino en busca de reconstruir problemáticas con múltiples expresiones. Una relación que es un gran signo de interrogación: hoy, a febrero de 2017, no hay datos certeros que puedan asegurar si el Conurbano le traerá buenas o malas noticias electorales al PRO. Por eso hemos tratado de dar cuenta de la mayoría de fenómenos que nos parece determinantes de cara a agosto y octubre. Desde las encuestas de opinión pública a la gestión entendida como campaña; desde el desembarco de la Capital en el Conurbano a la comunicación política vía redes sociales. Este es un texto que plantea más dudas que certezas, que busca ser un primer paso en un proyecto más ambicioso centrado en el GBA y sus identidades políticas.

Aquí los grandes ausentes  son el peronismo y el kirchnerismo, entendidos como identidades y andamiajes políticos que disputan el territorio conurbano. Es imposible desconocer la influencia de ambos en la política del GBA, sin embargo hemos optado por centrarnos en el vínculo del PRO con los habitantes del Conurbano más allá de la variable relacional y la disputa con las otras fuerzas. En una segunda etapa de este proyecto sin duda se debería sumar el factor peronismo y como, en una suerte de contracara ideal, el PRO construye su imagen en relación a él. En esta etapa hemos priorizado el vínculo directo entre la fuerza política y el territorio conurbano.

En síntesis, el texto está organizado en tres partes. En la primera se presentan brevemente a los dos actores de esta relación. En la segunda se analizan discursos, acciones e imágenes que el PRO dirige al Conurbano: la protección de la gestión PRO del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sobre el anillo que la rodea, las principales herramientas de la campaña 2015 (particularmente la herramienta Facebook), la disputa por el Fondo del Conurbano, y el discurso oficial en relación al Conurbano.

En la tercera parte se describen los resultados, las reacciones que lo anterior genera. Se analizan resultados electorales, encuestas de opinión pública y el Monitor del Clima Social realizado por el Centro de Estudios Metropolitanos. Por último, el texto intenta proyectarse hacia las elecciones legislativas de este año y las ejecutivas del 2019; busca desgranar los interrogantes que forjan esta relación incierta y los futuros combates de comunicación política y opinión pública.

1 comentario:

Escritos de un proletario dijo...

Muy interesante.
Un saludo