31.8.11

Sociales Debate


¿QUE MODELO DE FACULTAD QUEREMOS?


Desde Sociales x el Proyecto Nacional creemos que la Facultad de Ciencias Sociales debe asumir un nuevo rol de cara a la sociedad en su conjunto, dado que la generación de conocimiento, y de profesionales comprometidos con el país y la región, resulta estratégica para la profundización del proceso de desarrollo nacional que lleva adelante Cristina, en el marco de la integración latinoamericana y en el contexto de la crisis estructural del capitalismo. Este desafío requiere de un nuevo movimiento estudiantil, con capacidad de vincular la producción de conocimiento con los grandes debates públicos, y con los procesos de desarrollo socioeconómicos regionales, territorializando el conocimiento en articulación con organizaciones locales, en nuestro caso las que conforman el entramado de la Zona Sur de la Ciudad, y comprometerse con las transformaciones en Argentina y Latinoamérica.
Lo que proponemos es esencialmente un salir hacia afuera, un embarrarse de la producción de conocimiento y de la comunidad universitaria, para dejar de ser un actor secundario del proceso histórico que estamos viviendo.

Completo acá


29.8.11

Evolución del mapa ferroviario en la Argentina 1988-2011

(clic sobre la imagen para ver mejor)

27.8.11

Chau Pibes Chorros, Bienvenidos Wachiturros



En tiempos en los que Damas Gratis tocan en Niceto porque parece que a un montón de chicos de la Capital les queda bien decir que les gusta Damas Gratis, apareció en el Gran Buenos Aires un grupo de pibes que son del Oeste y se llaman Los Wachiturros.
"de noche salimos para baile
mujeres discoteca bailoteo
un wachiturro más"
Cantan Los Wachiturros, pibes que quieren bailar, divertirse, conocer a una chica y enamorarse. Lejos, muy lejos de las letras de los Pibes Chorros o Flor de Piedra, bandas que hace unos diez años irrumpieron en la Movida Tropical para cantarle al país lo que pasaba en los barrios del conurbano.
Ahora los pibes cantan otras letras, tienen otras inquietudes y están pensando en otras cosas, muy diferentes a las de hace diez años.

Muchos estudian y proyectan, lo que sea, pero proyectan: algunos piensan qué van a hacer cuando terminen la escuela; otros están juntando para comprarse la motito, el celu o el equipo de música. Las chicas además van al paseo de compras para vestirse, ponerse lindas el sábado y tirarse un paso, obvio.

Esto también es causal del 50,4%. El que lo niegue o se burle de estos pibes es porque no entendió nada... O porque a lo mejor extraña a los Pibes Chorros.

23.8.11

Cotorreo


Capturada en San Vicente por Mariano Diego Zapata.

20.8.11

Correr el velo para apreciar la oportunidad


No voy a negar que todavía nos faltan muchas cosas por mejorar, y que de poder concretarlas a tiempo estaremos hablando de una verdadera maduración de la democracia en la Argentina. Pero qué importante es el trabajo que se realizó hasta acá, desde distintos sectores. No hablo puntualmente del gobierno, sino de tantos que nos esforzamos por construir un país más justo y hacemos lo imposible para contrarrestar la incesante desinformación interesada de los medios poderosos.

Para fomentar la democracia hay que exigirle a los gobernantes cada vez más: si se logró avanzar en tal tema, pedirle que se avance en tal otro que quedó estancado. Y así aprovechar la situación, los cuatro años más, el presente, cada instante; para discutir, mejorar, incluir, participar. De nada sirve instalar el temor por lo que todavía no sucedió, cuando en realidad se podría progresar, incluso a través de la crítica, con argumentos de la realidad y no falsedades inventadas para manipular la opinión.

Romper el cascarón es difícil, lo sé. Nadie nace con una sonrisa, sino pregúntenle al tímpano de las parteras. Pero que gratificante es poder pensar bajo la convicción certera de hablar en base nuestra propia honestidad intelectual, con errores y aciertos, y no a través de lo que otros pretenden que digamos. Ya sé que más de uno pensará que con el 50 % de los votos a favor del oficialismo nacional, lo que digo carece de sentido. Zambullirse en las mieles de la victoria podría ser un grosero error. Sin embargo, quizás estas líneas sean para aquel otro 50 % que recientemente se llevó una enorme decepción y todavía no la puede digerir, y sufre. O para todos, con el fin de poder unir fuerzas críticas, pensantes, de cara al futuro.

Si a los gobiernos, elegidos por la mayoría, los criticamos por sus defectos o por las cosas que no hacen como nos gustarían que las hagan, ¿por qué no cuestionar también el rol de los que influyen en nuestra cotidianeidad a través de la televisión, la radio y los diarios? Si la Presidenta, los gobernadores y todos los ministros deben representar a la sociedad de la mejor forma posible, ¿acaso no sería necesario que también lo hagan los medios? Claro, a ellos no los elige el pueblo a través de las urnas, pero también son parte sustancial del esquema de poder de un país.

Afortunadamente en la actualidad existen canales alternativos de expresión, que lejos de la masividad hacen su trabajo. Este blog, por ejemplo. A lo mejor, también sea justo atribuirles parte de la victoria de CFK en las pasadas elecciones primarias. De todas formas creo que necesitamos más, no nos conformemos, porque no podemos permitir que pibes y pibas que tienen posibilidades de estudiar, pensar y vivir distinto a otros que no tienen las mismas chances, no puedan diferenciar esto que ahora hasta nos parece tan lógico. Deberíamos sumarlos, desde el respeto por su opinión y sin amedrentarlos, porque no podemos aceptar que no descubran la magnífica oportunidad que hoy se les presenta para ser, ellos también, protagonistas de este merecido cambio.

12.8.11

Periodismo Militante, o algo así (?)


La historia que voy a relatarles es absolutamente real, así que para no herir susceptibilidades ni violar la veda (?), voy a dar algunos detalles pero no voy a nombrar a los protagonistas.

Sucedió en un Partido de la zona sur del conurbano bonaerense, y es una buena muestra de como funcionan en el Gran Buenos Aires aquellos partidos políticos que construyen un relato institucional de gelatina, hablando de republicanismo y democracia cuando ni siquiera se preocupan por fortalecer los mecanismos que les permitan aumentar la hoy escasa representatividad electoral que ostentan.

Los personajes que protagonizaron la historia en cuestión son dos: el candidato a Intendente de la Coalición Cívica, y un periodista de un medio local, a la sazón amigo nuestro.
La entrevista, nos contó nuestro amigo y hay que decirlo, fue bastante amena y hasta hubo lugar para momentos de diálogos en off y anécdotas varias. Claro, esto ocurrió porque el candidato en cuestión se sabe habitante del conurbano, y no anda reproduciendo como energúmeno las barbaridades que dicen las y los referentes nacionales de su partido. Coincide con los principios generales de la fuerza que conduce Lilita Carrió, pero no repite a coro cualquier pavada.

Resulta que en un momento de la charla, nuestro amigo periodista le comentó al candidato acerca de su militancia en un centro cultural ubicado en una de las localidades más postergadas del distrito. Interesado en el asunto, el candidato preguntó al periodista que hacían allí, cuántos eran, y si estaban con alguno de los partidos que presentaban candidatos este 14 de agosto.
Sin dudarlo un segundo, el cronista le contó al entrevistado la pura verdad: ellos bancan a la Presidenta, están a favor de su gobierno y van a votarla, pero no acuerdan con el Intendente local.
El hombre, que será muy republicano pero no tiene un pelo de gil, enseguida quizo saber más, y directamente preguntó si con los muchachos del centro cultural tenían pensado fiscalizar la elección para algún candidato. A raiz de esto, hacia el final de la entrevista se produjo un diálogo en el cual, paradójicamente,el que hace las preguntas es el entrevistado:

Candidato: -¿Entonces no van a fiscalizar?

Periodista: -No, ya te dije: bancamos a Cristina pero con este (N. del Conu: "este" es el Intendente del lugar) no queremos saber nada. Y por ahora tampoco hay una propuesta que nos seduzca como para organizarnos para ir a fiscalizar. El que quiera irá por su cuenta, pero en general creo que no va a ir nadie.

Candidato: -Che... ¿Y cuántos me dijiste que eran ahí en el Centro Cultural?

Periodista: -... Que estamos siempre, unos veinte, veintitrés, ponele.

Candidato: -Veintitres... mirá vos che...

El candidato de la Coalición Cívica se quedó pensando en silencio en ese número, y unos segundos preguntó:

-Y decime una cosa: si les doy 300 mangos... ¿No quieren fiscalizar para nosotros?

(manto de piedad).

Como era de esperar (nosotros conocemos a nuestros amigos), el periodista y militante barrial agradeció el ofrecimiento pero declinó inmediatamente.
En un distrito en el cual son necesarios unos mil ochocientos fiscales (mil quinientos de mesa y 300 generales), el candidato de la CC le confió a nuestro amigo que apenas cuenta con 200 (si tiró ese número es porque no tiene más de 60).
No sabemos si el hombre habrá podido rasquetear algún fiscal más en su actividad de campaña, aunque de cualquier manera esperamos que le vaya bien, porque así de linda es nuestra Democracia (?).

8.8.11

"Se droga pero hace"


Por El Bonfa

Un Intendente del conurbano fue víctima de un ataque mediático poco común, pero contra el que habrá que estar preparados. Un blog anónimo, porno-fascista, instaló en un sector de la comunidad que el jefe comunal se drogaba, y por lo tanto cada tanto se tenía que internar “para cambiarse la sangre”.
Tal como si el alcalde fuera un émulo de Keith Richards, según este blog desaparecía durante un tiempo, en el cual era sometido a este tratamiento.
Para mi sorpresa esta versión llegó a hacerse carne en sectores tan alejados de los blogs como algunos amigos míos de las gaseosas.

Llegaba yo a algún lugar y era indagado acerca de la novedad, lo que despertaba en mi cierta pavura ¿Hay gente que cree cualquier pelotudez que le digan? ¿Un huevón puede generar pánico o aprensión con sólo apretar enter?
Da la casualidad que el Intendente es amigo mio, por lo que cuando se supone estaba internado en una clínica clandestina haciéndose en tratamiento, yo le hablaba a su celular privado

-¿Dónde andás, Negro?-

-En el ministerio, esperando que me reciba el ministro para firmar unos “pelpas” para asfaltar unas calles en…-

-¿Te puedo ir a ver?-

-Venite mañana y tomamos unos mates.-

Esta situación me pareció muy similar a lo que ocurrió en Ayacucho, donde a partir de informaciones nacidas de medios y blogs una cierta cantidad, hay que decirlo, de fachos sin remedio, fueron a apedrear la casa del intendente de un distrito donde hace años no había un crimen cometido en ocasión de robo.

¿Con qué cara ese intendente, que ni sé de que partido es, gobierna a parir de ahora?
¿Con que cara lo miran los que le tiraron piedras?

Estamos ante un cambio muy grande de posibilidades tecnológicas, que están siendo capitalizadas por la derecha más jodida, vale más un buen gerente de marketing político, en algunos lados, no es todos, que mil cuadros que vayan casa por casa.

Lo de Ayacucho me parece aterrador a futuro, vamos a prepararnos.

A mi amigo el Intendente, que no es de los malos, le propuse que su lema de campaña fuera: “Se droga pero hace”.

No le gustó.

7.8.11

A quienes van a votar los personajes de Mafalda

Nos preguntábamos el otro día con Nacho acerca de como votarían los personajes de "Mafalda" en las elecciones primarias del 14 de agosto. Ahora que ya están todos creciditos, también deben tener una opinión formada acerca del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y de los ocho años del ciclo kirchnerista. Así que acá van, después de algunas consultas que estuvimos haciendo, los votos y las opiniones de todos ellos.

Mafalda: Hasta hace algunas semanas estaba convencida de votar a Ricardo Alfonsín, pero la levantada de Binner en estos días la está haciendo dudar. Mafalda siente hacia Cristina una mezcla de desprecio y envidia que le impiden reconocer algún logro de este gobierno. Cada vez que alguien le señala un mérito de esta Presidenta, ella responde con el discursito que ya tiene aprendido de memoria y arranca con el ochentaydosporcientomóvil, la inflación y bla bla bleta.




Felipe: No sabe muy bien a quién votar, y a decir verdad no le importa demasiado. Nunca le interesó lo que él llama "la política", y cuando ve las propagandas de los candidatos en la tele, cambia de canal. Es probable que termine votando a Cristina, porque no le parece que las cosas se estén haciendo mal.






Susanita: Lamenta que Macri no sea candidato a Presidente, pero desde hace rato que tiene decidido votar a Eduardo Duhalde, porque dice que no ve la hora de "que se vaya esta montonera resentida que está llevando el país a la ruina". Si a Duhalde le llega a ir muy mal en la primaria, en las generales de octubre votará por el que esté con más chances de hacerle la contra a "Esa".





Miguelito: Va a votar a Cristina, porque le cae muy bien. No suele interesarse por cuestiones políticas, y ni siquiera habla sobre temas de actualidad con sus amigos y compañeros de trabajo, pero desde hace mucho tiempo tiene decidido votar a la Presidenta. Suele decirse a sí mismo que es "a la única que le cree".






Manolito: Votó a Macri en la Ciudad y va a votar a Cristina en las primarias del 14 y en la general de octubre. Las motivaciones son diferentes, pero se pueden sintetizar en que como le está yendo bien económicamente, prefiere que siga todo como hasta ahora. Va a meter la boleta del Frente para la Victoria completa, porque ni sabe quien es Federico Pinedo.






Guille: Reconoce muchos de los logros que se dieron desde el 2003 hasta hoy, pero por su condición de "progre" vive haciéndole críticas al Gobierno por cuestiones que tienen que ver con la confusión que él tiene entre moral y política. No le gustan los intendentes del conurbano, tampoco algunos funcionarios del Gobierno Nacional, y preferiría que los trabajadores estuvieran conducidos por Horacio Cabak en lugar de Hugo Moyano. Va a votar a Cristina, pero como vota en Capital es probable que corte la boleta de diputados con la de Lozano o algo así.



Libertad: Milita en La Cámpora, así que no hace falta aclarar por quién va a votar. Siempre, desde la escuela secundaria, militó en política. En la Universidad tuvo una agrupación de las que le disputaron la hegemonía a Franja Morada en los noventa, y hace un tiempo se sumó a La Cámpora.

4.8.11

Fiesta Solidaria

2.8.11

El Lanusazo*


El Partido de Lanús era un área especialmente conflictiva: ciudadela política de (Gastón) Pérez Izquierdo, desde allí se había proyectado al Ministerio de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, dejando a un hombre de su elenco, el Intendente Gregotti. En Lanús, las asociaciones vecinales estaban muy politizadas y la escena municipal mostraba claras líneas de fragmentación entre organizaciones de base opositoras y entidades locales cooptadas por el proyecto político de construcción de una fuerza de derecha. Una de estas, el centro de panaderos de Lanús, había sido premiada por la comuna con el monopolio de la venta del pan en el partido. El sobreprecio del producto causaba la indignación entre los vecinos de los barrios. Desde la intendencia se trataba de transformar en clientelas políticas para el partido municipalista Movimiento Vecinal Lanusense a estos apoyos locales. Así, la reivindicación por la derogación de la cuota adicional prendió en Lanús rápidamente. Los antecedentes del “lanusazo” los encontramos en diversos actos que fueron marcando el nivel de organización y convocatoria del movimiento vecinal frente a una intendencia que sólo respondía con la fuerza y la represión abierta.

Hacia noviembre las localidades de Lanús se encontraban en un virtual “estado de asamblea”: los vecinos nucleados en asociaciones barriales preparaban formas de resistencia al poder municipal. Con ayuda de los sindicatos locales y partidos políticos se repartían volantes de repudio al cobro de la cuota. El 18 de ese mes, la policía reprime un acto de 1.000 vecinos en la plaza Giardino de Valentín Alsina, convocado por las sociedades de fomento, la junta vecinal y las amas de casa. Un acto en Villa Diamante también es prohibido; la junta vecinal del barrio con la adhesión de Villa Jardín y Villa Caraza, había ya elevado un petitorio con 2.000 firmas pidiendo la anulación de los adicionales.

En Lanús Este, la sociedad de fomento de Villa Obrera se hace eco de los reclamos del barrio y llama a la primera asamblea que cuenta con la asistencia de 120 vecinos. Allí surge una comisión de vecinos para luchar por la derogación de las cuotas adicionales. También se decide ampliar la convocatoria a todas las entidades de bien público de Lanús.

Así, comienza desde Villa Obrera una gestión de enlace con las asociaciones activas de las otras localidades, en las que se iban formando juntas vecinales integradas por sociedades de fomento, bibliotecas populares, delegados de villas de emergencia y comisiones de amas de casa. El día 20 de noviembre estas diversas organizaciones barriales confluyen en una asamblea en la sociedad de fomento de Villa Obrera. Tres mil representantes vecinales deciden la movilización popular para el día 24.

El 24 de noviembre, hacia la tarde, los vecinos de Lanús se encaminan hacia la municipalidad. La manifestación crecía y llega a contar con 20.000 personas. Se identifican las columnas por los carteles que muestran el barrio de origen y las entidades convocantes: “Junta Vecinal de Villa Diamante”, “Sociedad de Fomento Villa Obrera”, “Valentín Alsina”, “Sociedad de Fomento Sarmiento”, “Villa Caraza”, etcétera. Se presentan también las amas de casa, el centro de jubilados y pensionados de Lanús, las bibliotecas populares de la zona. El centro de comerciantes paraliza toda actividad. Cinco mil comercios cerrados, sonar de bocinas y de sirenas de fábricas son otros aspectos del acto.

El clima en la manifestación está dado por la fuerza de las consignas que ligan el tema de los impuestos a la crítica situación socioeconómica de los sectores populares: “Si no alcanza para la olla, los impuestos los paga magoya”; o al sentir antimilitarista reinante: “Que macana, si pagamos los impuestos mantenemos a la cana”; o “Mandarina, mandarina que los impuestos lo paguen el Ejército y la Marina”.
Un vasto operativo de seguridad había sido montado para impedir que el pueblo se acercara a la municipalidad. El edificio se rodea de vallas, policías y perros. Más de 400 efectivos de la policía provincial se despliegan en cerco sobre los manifestantes. La población, impedida de avanzar, se detiene al pie del cordón policial. Una comisión de fomentistas y amas de casa pasa el control policial y se encamina a la intendencia: lleva el petitorio de anulación de las cuotas adicionales. Pero, en la municipalidad, el intendente Gregotti se rehúsa a recibir a la delegación de representantes vecinales. Dirigentes locales de los partidos Justicialista, Comunista y Radical intentan dirigirse a la población a través de improvisados megáfonos, pero son abucheados por los vecinos. El clima de manifestación excede el marco partidario que estos políticos quieren dar al conflicto vecinal.
Anochecía, cuando la delegación comunica al pueblo que el intendente no les da audiencia argumentanbdo que esos no son los “genuinos vecinos de Lanús”. La gente entona el Himno Nacional, enfatizando las estrofas “… o juremos con gloria morir…”, cuando cae la valla y sobreviene la represión con perros y gases lacriomógenos. Los vecinos responden con piedras. La violencia social alcanza su punto crítico y la policía debe mantener el cordón de seguridad hasta la mañana siguiente.

La policía justificó la represión argumentando “infiltrados” e “incitación al incendio y destrucción del edificio de la Municipalidad”. El ministro de Gobierno, Pérez Izquierdo, y el gobernador Aguado atribuyeron la violencia a la existencia de “agitadores” con claros intentos de desestabilización. El intendente Gregotti simplemente sostuvo: “Yo no soy responsable de los que ocurre en la vía pública”. Su perspicacia política lo llevó a afirmar que el partido de Lanús era una “aristocracia”, porque sobre 500.000 habitantes, 125.000 eran propietarios, lo que significaría que más de un 90% de la población vive en casa propia. Para lo lógica del intendente, ser propietario de una vivienda popular elevaba a los vecinos de Lanús al rango de aristócratas.

*Fragmento de Inés Gonzalez Bombal, "Los vecinazos : las protestas barriales en el Gran Buenos Aires : 1982-83".