6.11.11

"Van a traer a los de La Cava"


La antropóloga María Cristina Cravino es la persona que más sabe sobre barrios, villas y asentamientos del Gran Buenos Aires. Desde hace algunos años viene realizando una infinidad de relevamientos y trabajos en los territorios, que la han llevado a concluir que en el conurbano hay unos 830 barrios con diferentes problemas de hábitat e infraestructura, a los que por lo general se denomina "villas o asentamientos".

Desde la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia en mayo de 2003, todos estos barrios fueron el principal destino de las políticas públicas de infraestructura y vivienda en el Gran Buenos Aires, y es notorio el mejoramiento en la calidad de vida de aquellas personas que habitan estas villas o asentamientos que, en muchos casos y por diferentes motivos, no se van a poder erradicar nunca (básicamente por la propia oposición de sus habitantes a irse del lugar en el que vivieron toda su vida).
Como no se puede "sacar" las villas, lo que se ha hecho es urbanizar todos estos espacios: se han abierto miles de calles, se ha garantizado la llegada del agua potable y se mejoraron los tendidos de las redes eléctricas y de gas, además de construir viviendas dignas a través del método de "esponjamiento", en los lugares en donde antes había ranchos.

Por supuesto que todavía falta hacer un montón, pero aún si algún día se llegara a urbanizar hasta el último asentamiento del conurbano, hay algo que no se va a poder modificar jamás: el estigma y el prejuicio que existe a partir de esta realidad, en otras poblaciones de la Provincia de Buenos Aires.
Concretamente, para muchos habitantes del resto de la Provincia, el conurbano es sinónimo de violencia, delito y, sobre todo, villas de emergencia.

Basta con mantener un diálogo con cualquier habitante de una ciudad del interior de la Provincia para saber qué se piensa en estos lugares del conurbano. Palabras, palabras menos, el conurbanos es un lugar lleno de villas, habitadas por vagos y delincuentes que votan al peronismo.

Un comerciante de Mar del Plata, un chacarero de Saladillo, o un abogado de Bahía Blanca piensan más o menos eso. Son décadas de acumulación de prejuicios, transmitidos de generación en generación y acicateados en los últimos años por los medios de comunicación, nacionales y locales, estos últimos a veces igual o más dañinos que los de la Capital Federal.
Como pasa con muchos "vecinos" de la Ciudad-Puerto, es muy probable que ni el comerciante de Mar del Plata, ni el chacarero de Saladillo, ni el abogado de Bahía Blanca hayan caminado alguna vez en su vida las veredas de una localidad del Gran Buenos Aires. Pero igual piensan eso, porque en algún lugar lo vio o lo leyó.

Por eso, en más de una ocasión, determinados sectores políticos de las ciudades que están en el interior de la Provincia han agitado el fantasma de que tal o cual dirigente político "va a traer las villas" o que directamente "va a traer a los de La Cava y Fuerte Apache". Incluso se recurre también a la Villa 31 para agitar el miedo, por ser un emblema que sale en todos los medios nacionales.

El único antecedente comprobable respecto de una situación de estas características que se haya concretado realmente ocurrió durante los noventa, cuando algunas decenas de familias de Florencio Varela y Almirante Brown se "mudaron" a Pinamar por un acuerdo llevado a cabo (y reconocido) entre el Intendente Blas Altieri y su aliado político de aquel entonces, el gobernador Eduardo Duhalde ¿El pretexto? La supuesta falta de recursos humanos para atender a la demanda del boom de la construcción que hubo en esta ciudada balnearia por aquellos años.

Nunca más, después de eso, se pudo comprobar que el rumor de "van a traer a los de la villa" se concretara en la realidad. Sin embargo parece ser un recurso que todavía funciona, si de meter miedo y desacreditar al adversario se trata.

En las elecciones de hace quince días Carlos Selva, Intendente de Mercedes recientemente reelecto, se encargó de montar una campaña sucia durante las dos semanas previas a la votación, consistente en empapelar la ciudad con volantes y afiches que afirmaban que Juan Ustarroz, candidato del Frente Mercedino, tenía un acuerdo con el Gobierno Nacional para propiciar el traslado a Mercedes de los habitantes de la Villa 31 de Retiro.

La instalación de ese rumor, con la ayuda de los ya mencionados medios locales (algunos, no todos) le sirvieron a Selva para distraer un poco a la opinión pública, mientras él se dedicaba a sellar un acuerdo con el duhaldismo, que llamó a cortar boleta y votar a Selva para la intendencia, junto a Duhalde para la presidencial y los diputados del duhaldismo para el Congreso.

Un disparate a todas luces, sí, pero suficiente como para infundir el terror en la población que no tiene por qué saber que no es tan sencillo erradicar una Villa como la 31, y mudar a sus habitantes a 100 kilómetros de la Capital Federal, como si se tratara animales. Algo que ya dijimos, salvo el caso citado de Pinamar, nunca se pudo comprobar en ningún lugar de la Provincia, como plan premeditado de ningún Intendente.

AUTOR DE LA FOTO

16 comentarios:

guido dijo...

El mismo mito urbano del traslado se escucha en Tandil y estuvo muy presente en el tema de Ayacuho.

Con Mardel, que es conurbano bis, creo que te equivocás. El discurso del "comerciante marplatense" no es un prejuicio anticonurbano (porque sabe que vive en el segundo distrito de la provincia, y que los problemas de la ciudad son los del tercer cordón).

Es, en todo caso, el mismo prejuicio del conurbanero que no vive ni en villa ni asentamiento (aún cuando su barrio lo haya sido hasta la ley Pierri).

Guarda con poner el prejuicio siempre afuera, en "el interior" o en "la capital", la idea de que a las villas las traen los políticos tiene copirait conurbanero también. Y es muuuuuuy vieja.

Problemas de pensar la identidad de manera exlusivamente territorial ¿vio?

PabloKuar dijo...

Este mito del traslado también se escuchó en San Miguel del Monte, a 100 km de Capital, en plena campaña por la reelección de la inolvidable intendenta Laura Gianacovo, del PJ. Falleció hace unos años: a nosotros se nos mueren siempre los mejores, loco...

Antonio (el Mayolero) dijo...

Es una de las leyendas urbanas mas comunes en el interior. Yo la he detectado a raíz del Plan Federal, en Olavarria y Tres Arroyos. Llegaron a asegurar (en Tres Arroyos) que habían llegado tres colectivos con gente que traían del GBA. De esas cosas que repiten con fruición las profesoras gorilas en las Salas de Profesores. Y desconociendo voluntariamente la existencia de las comisiones comunales de adjudicación que a veces algunas de ellas mismas integran en representación de CARITAS...

Diego de Laurentis dijo...

Yo creo que hay que deportar a los de la "Villa 31" a sus países de origen: Bolivia, Paraguay, etc.
El 90% de los que viven ahí son extranjeros y sus hijos, al resto hay que llevarlos a sus provincias.
Así de fácil, por un lado terminamos con los prejuicios (al desaparecer esa gente) y de paso mejoramos las estadísticas socioeconómicas y sanitarias de Capita.

Anónimo dijo...

Estimado De Laurentis: no tenés idea de lo que estás diciendo. La enorme mayoría de "esa gente" es argentina, no paraguaya ni boliviana. Y los que son del interior, vinieron de su lugar natal porque en sus provincias estaban mucho peor. Si los mandás de vuelta, encadenalos a sus casas, porque se van a volver a venir.

O puede ser que lo tuyo no sea un dechado de lugares comunes, sino una fina ironía. Lo que pasa es que yo ya no veo bien, y es tan finita que se me hace invisible. En ese caso, mil disculpas.

Marcelo, el gaucho

Dr Mortensen dijo...

Che pero a los de la cava les habían hecho casas creo que en el 99 o 2000 a un par de cuadras, hasta habían levantado varios ranchos y llenado la zona de patrulleros, después me parece que se hicieron ranchos nuevos. Hace unos años que no voy por ahí así que no se como está actualmente la situación ni que pasó con las casas que se habían construido.

Sergio De Piero dijo...

Con la gente del Warnes se crearon alrededor de 5362 villas en todo el país...

Anónimo dijo...

El mito de "tu barrio se va a la mierda por que traen a los villeros de la 31" es la frase mas remanida de remisero Quilmeño. Pense que era solo de esta zona pero yendo en un bondi de La Plata escuche el mismo comentario de dos viejos kingkones platenses diciendo la misma frase.
El tema de la villa 31 es imposible de sacarlos a pesar del lobby inmobiliario. Hay muchisima gente que vive ahi que tuvo el titulo de propiedad por haber hecho el juicio de usucapion (lo que se dice vulgarmente posesion veinteaneal) y la suma que tendrian que pagarle por la expropiacion seria imposible de pagarse y mas por el cartonero baez de Macri.Ademas a pesar de los prejuicios las señoras bien de Recoleta y Barrio Norte las quieren cerca de su casa para que laburen =)

el culeante dijo...

A Fabian Mogourbano hay que deportarlo a Mogolia, su nación

El Conurbano dijo...

Sí, pero solamente si me llevan en colectivo subsidiado con boleto de $1,10.

Un hombre de bien dijo...

Señores yo estoy con Don de Laurentis. Porqué si uno es un ciudadano decente tiene que soportar que estos indocumentados arruinen la imagen de la Reina del Plata.

En mi bella ciudad de Haedo intentaron traernos a esos negros de la villa 31 hace unos años pero por suerte los buenos (y siempre atentos a estas cosas) vecinos de Haedo fueron alertados, de esta nefasta maniobra ideada el rojo del intendente junto con tirano de Kirshner, por el comprometido ciudadano Martín Culato de la republicana Coalición Cívica

Minaverry dijo...

Esa leyenda urbana me llamaba mucho la atención. También la escuché de boca de gente de Olavarría, Tres Arroyos y Santa Rosa. Pasa mucho, como dice el Mayolero, que aparecen esos rumores con los barrios nuevos del Plan Federal. Una chica de Olavarría me decía una vez que su ciudad era muy segura hasta que el intendente hizo un pacto con Kirchner (?) para trasladar gente de Villa 31 al Barrio C.E.C.O.. Un pibe de Tres Arroyos explicaba algo parecido del FONAVI Terminal: que habían llevado a vivir ahí gente de Fuerte Apache, y los muchachones que en Fuerte Apache eran unos perejiles en Tres Arroyos se convertían en auténticos Dillingers. En Santa Rosa, un médico contaba la misma anécdota, también mencionando Villa 31. Me llamaba mucho la atención todo esto, porque los únicos intentos de "reasentamiento" que conocía se habían hecho en la última dictadura con los villeros de Capital, cuando el plan era la erradicación y la topadora. Con la política de erradicación felizmente muerta y enterrada hace décadas, sonaba muy absurdo que hubiera una política de llevar y traer de acá para allá a los vecinos de la 31, con el único objetivo de joderles la vida a los olavarrienses... Y además, nunca aparecían en esta historia villas menos taquilleras como la 6 o la Carrillo 2 o el NHT Zavaleta o alguna de esas. Siempre las conocidas, las que salen mucho en los noticieros.

Muy buen post, lo voy a recomendar.

Vicente dijo...

Dos cosas:

1) La cava está mucho mejor. Pasé hace poco. Hay casas de cemento. Hay más calles. Muchos negocios (sobre todo sobre rolón). Pero no deja de ser un barrio muy carenciado. Además está ahora ampliándose mucho la villa de la calle Uruguay (en el límite entre San Isidro y San Fernando) Y como siempre, en ese partido (¿cínico?) sigue habiendo complejos habitacionales "top" o super casas en medio de predios en donde hay casillas de chapa (medianera mediante).

2) Me pongo en el lugar de la gente que ha nacido en las villas, o que por diferentes circunstancias de la vida ha ido a parar allí y realmente ante este post y ante algunos comentarios me pregunto si estamos considerando a las personas que viven en una villa menos personas porque tienen menos recursos, o si definitivamente estamos hablando de alguna raza de mamíferos diferentes a los seres humanos. Somos todos iguales che, dejemonos de ridiculeces.

Alejandro Ro dijo...

La moraleja es que si querés hacer un traslado masivo de villeros, mejor construir un pueblo nuevo desde cero así no se ofende nadie (?)

Adrián Terrizzano dijo...

Eso de que "van a traer para Luján a los de la Villa 31" ya se la hicieron entre ellos los ex intendentes Prince y Rosso. Ahora, como acá ganó un vecinalista nos sentimos a salvo de ese tipo de calamidades propias de peronistas. Vendrá gente linda de Villa Pueyrredón, ponele.

Anónimo dijo...

gran comentario. cuando se demolio un edificio de f apache, gente de bahia blanca y de mar d plata me comentaron indignados y asustados q esos porteños sucios fueron llevados a sus pacificas ciudades por algun politico peronista. despues gente de chascomus me dijo lo mismo. los numeros no dan.
hace poco hablando con otra persona del interior bonaerense, con los prejuicios q l meten los medios de su pueblo, sobre el conurbano le explique un poco como es quilmes, y al decirle q tiene una peatonal, se quedo sorprendido, creyendo q quilmes es lo q ve de la autopista la plata bsas y solamente eso. estos provincianos no son malos, pero reciben informacion de sus medios locales q dejan bastante q desear y recuerdo al radical sans lo q dijo de la auh