18.3.10

Especial: Elecciones en Pinamar


El Partido de Pinamar es un Municipio que se encuetra en la costa atlántica de la Provincia de Buenos Aires, al sur del Partido de la Costa, y al norte de Villa Gesell. Está formado por las localidades de Pinamar, Ostende, Valeria del Mar, Cariló y Montecarlo. Hasta 1978, Pinamar formaba parte del Partido de General Madariaga.
El próximo domingo 28 de marzo, es decir dentro de diez días, los ciudadanos residentes en el Partido de Pinamar irán a las urnas para elegir a su nuevo Intendente.
Estas elecciones son la culminación del proceso que se inició en enero de 2008 con las denuncias por pedido de coimas que recayeron sobre el Profesor Roberto Porreti, el Intendente ganador de las elecciones de 2007. Posteriormente, Porreti fue detenido, luego suspendido, después liberado, y finalmente destituído por el Concejo Deliberante. Aunque después volvió y fue millones (?).

Si bien puede parecer un territorio anodino desde el punto de vista electoral (solo 16.520 habilitados para votar), desde el punto de vista político, Pinamar es un distrito donde hay muchas cosas en juego.
Son diferentes las situaciones que convergen para que esta elección no sea una elección municipal más, empezando por la razón de las mismas: una destitución escandalosa, luego de un proceso no menos cachivachesco, que durante varias semanas ganó las tapas de los principales diarios nacionales.
Sin embargo, independientemente del Porretigate (?), Pinamar ofrece un conjunto particularidades que vuelven a esta elección un espectáculo digno de ser tenido en cuenta.
Para empezar, digamos que estos comicios traen la novedad de ser la primera vez que en nuestro páís se va a utilizar el voto electrónico para toda una elección. Sobre este tema, hay voces tanto a favor, como en contra, aunque no es motivo de este post discutir sobre la cuestión. Así que sigamos.

Pinamar es el Municipio bonaerense que mayor presupuesto per cápita posee. El presupuesto aprobado para el Ejercicio de Gastos 2010 es de casi 89 millones de pesos, y tiene una población estable de 23 mil habitantes, lo que da un promedio anual de $3.858,70 para gastar en cada habitante. $10,57 por día, contra $2,50 que es el promedio del conurbano.
Hasta el Seba Infanzón puede gobernar Pinamar, sin que pase nada tan terrible.

Pinamar es, además, el lugar elegido por toda la dirigencia política y empresarial bonaerense de primera línea para veranear. Buena parte de la dirigencia nacional (política y empresarial), también tiene su casita (o alquila) por estas arenas. Por eso mismo, no da igual que gobierne cualquiera. No sea cosa que venga un loquito que quiera aumentar las tasas y los permisos de construcción.

Al igual que Villa Gesell, Pinamar tiene una colectividad boliviana muy numerosa, casi tan importante como la de la Capital Federal, si se la mide proporcionalmente.
Son cerca de 750, los y las residentes de nacionalidad boliviana que se encuentran en condiciones de votar, poco más del 4,5% del padrón. Una cifra significativa, que en un escenario de elección reñida podrían inclinar la balanza a favor de cualquier candidato. Sin embargo, pareciera que los cuatro postulantes a la Intendencia no han prestado atención a este dato (tal vez ni siquiera lo sepan), porque ninguno hizo campaña con los integrantes de esta colectividad.

Otra particularidad que se da para estas elecciones, es que el PJ bonaerense apoya a una candidata, y el gobernador Scioli a otro distinto. ¿Cómo es esto?
Roberto Porreti, ustedes recordarán, fue destituído e inhabilitado bla bla bla, por un supuesto pedido de coimas a Gustavo Palmer, el dueño de Ferro (?) Ku, uno de los boliches más importante de toda la Costa Atlántica. Palmer fue el responsable de la cama(ra) oculta que se utilizó como prueba para detener, suspender y echar a Porreti de su cargo.
Aunque después haya salido en libertad y ganado las elecciones legislativas locales del 28 de junio pasado que lo llevaron al Concejo Deliberante, la causa penal por el pedido de coimas siguió su curso. Finalizó el proceso administrativo (con su destitución), pero no el penal.
Por eso, cuando a principios de año el gobernador Daniel Scioli se enteró que Porreti pretendía ser el candidato por la Lista 2 (FPV-PJ), puso el grito en el cielo y avisó que él no pensaba apoyar a una persona que estuviese judicializada.
Entre tanto, las autoridades más importantes del PJ bonaerense, con quienes Porreti tiene muy buenas relaciones, salieron a bancar la candidatura del Profesor.
Claro que un tiempo después, cuando empezó a crecer el rumor de que la candidatura de Porreti sería impugnada por la Justicia, los popes del peronismo provincial le aconsejaron (?) al bueno de Roberto que en su lugar fuese otra persona. Porreti enseguida entró en razones, y el Consejo del PJ pinamarense ungió como candidata a la Concejala Rosana Di Pascuale, y todos contentos.
El problema fue que en medio de todo eso, Daniel Scioli se reunió públicamente con otro ex Intendente que es candidato: el vecinalista (ex menemista y ex duhaldista) Blas Altieri. Scioli se fotografió en público con Altieri y dejó entrever que apoyaba su candidatura, y no la de Porreti, por las razones ya expuestas.
Cuando Porreti se bajó y Di Pascuale se convirtió en candidata del peronismo, Scioli ensayó una salida elegante, pero ya era demasiado tarde.
La campaña propagandística de Altieri, hay que decirlo, es insoportable: no hay palo de luz ni parada de colectivo que no tenga un cartel con su rostro. Muy Colo, además, la campaña.
Los otros dos candidatos son la radical Mercedes "Chuqui" Taurizano (quien ha logrado que viajaran para apoyarla algunos referentes nacionales como Ernesto Sanz y Ricardo Alfonsín), y el vecinalista Carlos Cornide, un ex ladero de Altieri que ahora va por las suyas.

Más allá de la política, Pinamar es, en apariencia, un Municipio próspero al cual le alcanzan para vivir (muy bien) con sus frondosos bosques, sus médanos enormes, y sus playas hermosas.
Pero Pinamar también es la muestra más cabal de lo que ocurre con un sistema político cuando los partidos no funcionan, y las personas se dedican a la política porque ya no saben que hacer con su tiempo libre.
Rafael De Vito era el primer Concejal de la lista que acompañó a Roberto Porretti cuando ganó las elecciones hace poco más de dos años. Cuando Porreti fue suspendido (y luego destituído), De Vito se convirtió automáticamente en Intendente.
Rafael De Vito es el empresario de la construcción más importante de Pinamar, lo que equivale a decir que es el hombre más poderoso de la ciudad. De Vito también es, desde hace un par de décadas, el contratista más importante del Municipio.

Estuve un par de días en Pinamar hace una semana. Suelo ir al menos una vez por año, y por eso me siento en condiciones de escribir y opinar sobre su realidad social y política.
Respecto de las elecciones, el clima de apatía que se respira es absolutamente palpable. El común de la gente ni siquiera sabe qué se vota.
Y cuando hablo del común de la gente, me estoy refiriendo a la población que solamente se acerca a la Avenida Bunge para ir a trabajar. Aquellos que viven en los alrededores de la Avenida Guanca, o más allá, cruzando la Ruta 11. Lejos de las luces y los horrendos condominios que irrumpen en medio del bosque, como una gran mancha de petroleo en el agua que se expande cada día más.

11 comentarios:

InK dijo...

Ese Altieri es mas mafioso q cualquier Baron del Conurbano.
Gente pesada, maldita policia, represores, corruptos.
La cama q le hicieron a Porreti fue alevosa, una demostracion mas de la In-Ju$ticia q aun reina en muchos estratos de la sociedad.
Y ahora con voto electronico...., ojala me equivoque pero parece q se va a consumar "legalmente" el golpe Hondureño de la Costa.
Habria q poner mas de una lupa y unas cuantas camaras -no ocultas- para Ver q pasa por aquellos medanos tan "limpitos" pero Apestosos.

Anónimo dijo...

No solo De Vito vive del municipio y obras pub.de la gobernación tambien el 2do de esa lista ,no recuerdo el nombre dueño de las estaciones de servicio de Pinamar , ba en una palabra una runfla de rufianes fué con Porretti cuando este ganó de cand.a Int.Rodo

Margarita dijo...

Pinamar Mafia al estilo italiano.
Volvera Altieri a reinar.
Los bolivianos son los que laburan, si vas al Hospital son todos bolivianos.

Lic. Baleno dijo...

A Altieri lo puso Yabran. Eso te dice todo. Mario Ishi es un pacifista al lado de ese muchacho. Eso si, Valeria del Mar estuvo muy linda este verano...

kitsch dijo...

Conu que raro que Rafa De vitto no pudo hacer nada para ser el candidato del FPV ? Porreti como presidente del pj pinamar se vengo de la traicion y no lo dejo o simplemente no quiso?

kitsch dijo...

Conu que raro que Rafa De vitto no pudo hacer nada para ser el candidato del FPV ? Porreti como presidente del pj pinamar se vengo de la traicion y no lo dejo o simplemente no quiso?

El Conurbano dijo...

kitsch: De Vito fue y es socio de Altieri en varios emprendimientos inmobiliarios. Ahora también son socios políticos, porque De Vito trabaja para que gane Don Blas.

saludos

Anónimo dijo...

Conu, me decís quienes son las 4 personas de la foto?
Se agradece!

El Conurbano dijo...

-Arriba a la izquierda, Blas Altieri. Ex Intendente y actual candidato por Movimiento Unión del Partido de Pinamar.
-Arriba a la derecha, Rosana Di Pascuale, actual Concejal y candidata FPV-PJ.
-Abajo a la izquierda, Mercedes Chuqui Taurizano, candidata UCR.
-Abajo a la derecha, Carlitos Cornide, ex concejal, candidato vecinalista que usa el sello Movimiento Federal de Jubilados.

Anónimo dijo...

Lo que da verdadera indignacion , son todos los ciudadanos que dicen colaborar con cada uno de los candidatos desesperados por un redito a futuro , un puesto en la municipalidad , etc !!!!! sigue siendo mas de lo mismo ayudan solo a cambio de algo siempre se dice son los politicos hoy yo digo :tambien son los ciudadanos "...

Verboamérica dijo...

Uh... estaba buscando datos sobre Pinamar y los tenías vos...

Nadie hace campaña con los boli porque todos ya saben a quién vota: al que les facilitó su radicación.

En diciembre escribí sobre la "boli burguesía": ya no laburan sólo en la construcción y se pasaron a los servicios.