15.4.09

Dock Sud

El río parece un zanjón,
un obstáculo que saltan los puentes.
No tiene nombre, casi no corre,
pero hay días que se desborda,
cubre las calles y hace naufragar
los muebles de las casas bajas.
En las orillas crecen plantas negras,
grises, plateadas, flores de humo
que destilan un perfume de azufre
y se tragan el aire de las noches.

Al Norte del Sur hay un límite, un borde:
Dock Sud, embebido de combustible,
de sustancias misteriosas, clandestinas;
abundan sirenas, alambrados, candados, carteles,
precaución, peligro... Tan inflamable
que en cualquier momento explota...

¿Ves ese señor canoso de camisa marrón,
que silba como un tiroteo y lleva esa caja pesada
hasta la camioneta? Tiene los ojos grandes
como un dibujito: se esfuerza en mirar
a través de esta oscuridad. Es un mutante,
está lleno... Mirá cómo se ríe lisérgico,
cómo se divierten con la mujer de la parrilla...

¿Aquel pibe con equipo de gimnasia
azul y amarillo, que hace señas de paliza
al diariero? Tiene el cuello largo
de querer asomarse por el borde
de este pozo. El otro es Saporiti,
el cogote corto y gordo, lleno de gritos:
¿hace cuánto que no va a la cancha?

¿Y la nenita que juega con el perro gris
en el cordón, y mira cómo la autopista
le pasa volando el barrio? La nariz chiquita
para respirar poco. El aire no es bueno,
se ponen barbijos de coca.
¿Viste que no hay muchos pájaros?

¿Ves aquellos que se juegan la vida
en el pool de la esquina?
Tuta, Huevo, Quiquito, Mandarina.
No paran de jugar al truco
de las mil señas... Si te ven caminar
ya saben a dónde vas, y a qué.
Hay que estar en todas. Siempre despierto
para que no te madruguen... Y ojo
cuando mirás a la gente a los ojos.
Tenés que ser auténtico. Acá
se le cae la careta al mundo.

–¿Todo bien, gente? –Por ahora.
Se vive en presente; se sabe
que el pasado es la otra vuelta.
La noche hace obvio todo
lo que el día pretende esconder.
Cuando sale el sol, duele,
felizmente: un día más es otro día.
Y muy poco cambia todo.

Fernando Aíta, poeta del Conurbano.
*Incluido en Épica Chusma

4 comentarios:

diego dijo...

Excelente poema y un fenomeno el negro Aíta

La niña santa dijo...

muy hermoso, transmite con mucha nitidez imágenes que muy pocos se animan a mirar.

El Conurbano dijo...

Yo opino lo mismo que vos Diego: un fenómeno el Negro Aíta.

Niña: te recomiendo que lo sigas, ahí dejé un par de links.

saludos!

Dos dijo...

Nieblas del Riachuelo