9.7.13

Kryptonita


Obitó.
Parece japonés.
Obitó.
Hasta suena gracioso. Y es todo lo contrario.
Obitó.
Cinco letras. Una palabra. Una acción terminal para pronunciar la peor noticia que puedan llegar a recibir.
Obitó.
Verbo en pasado perfecto. Excelente definición de lo que fue una vida. Algo pasado. Algo único. No importa si fue una vida buena o maña. Fue algo único porque existió. Y ahora ya no más porque...
Obitó.
Cuando pronunciamos la palabra obitó lo que les intentamos decir es que su ser querido, esa persona por la que ustedes lamentablemente nos conocieron bajo esta circunstancia particular, falleció.
Está muerta.
Obitó.

Así empieza Kryptonita, la novela de Leonardo Oyola que cuenta las andanzas de Nafta Super, el líder de una banda de malhechores que agoniza en una camilla del Hospital Paroissien de Isidro Casanova. Una gran historia, bien contada además.

¿Qué más? Comprenló, giles (?).