15.8.12

El pibe GOL




Cuando se habla de"tribus urbanas", los medios solo se ocupan de aquellas que se pasean por la Capital Federal, y pierden de vista a las otras, las que son más propias del Gran Buenos Aires. ¿Qué es un pibe GOL? En realidad, los pibes GOL no son precisamente una "tribu urbana", sino que son algo un poco más complejo.
Con los compañeros Manuk y Pablo, establecimos algunas de las características comunes que tienen los pibes GOL, así que acá van, como para que vayan tomando nota dirigentes políticos, consultores de opinión, publicistas, militantes, etc:

-Su auto (un GOL de 2 puertas, obviamente) ocupa un lugar central en su vida. Llegó al GOL gracias a la prosperidad económica que alcanzó su familia en los últimos años, aunque todavía añora los tiempos del 147.

-Sueña con llegar al 207, al CrossFox, al Focus, o al 307, aunque también mira con cariño la nueva versión de su GOL.

-En el stereo de su GOL siempre suena música a un volúmen alto, incluso cuando lava el auto en la puerta de su casa (siempre lava el auto en la puerta de casa).

-Le gusta el reggae en general, y Dread Mar I en particular. No le cae mal el reguetón, y escucha también lo que él denomina "Rock Nacional" (combinado de música que puede ir desde Calamaro hasta Las Pastillas del Abuelo).

-De acá a enero, su proyecto de vida pasa casi exclusivamente por planificar las vacaciones con sus amigos en San Bernardo.

-Se peina con gel.

-Usa desodorante Axe, viste remeras A+, y toma cerveza Brahama (a veces Quilmes).

-Va a bailar al Bosque o a Pinar. Cada tanto clava un Sunset o un Pachá, pero en general no va a estos lugares porque se siente sapo de otro pozo. Las minas no le dan bola, y se frustra (?).

-Lleva al boliche la cámara digital, y después sube las fotos al feis (?). En una época tuvo Fotolog, pero lo abandonó.

-Antes de ir a bailar pasa por algún bar de Ciudad Jardín, de Lomas, de Ballester, de Quilmes, o de Sanfer (según corresponda).

-Si vive en zona norte, sube a sus amigos al GOL y van a Paraná y el Río. Escuchan música en el auto, toman birra, y si pinta, se fuman un churrito.

-A los ojos de la gente de Palermo, es un grasa o un cabeza, pero él no se considera ni grasa ni cabeza. Más bien detesta a los cabezas, y suele ir a la zaga de los chetos en usos y costumbres.

-Estudia Ingenieria, pero no está muy convencido. En realidad, anda con ganas de largar todo y hacer el curso para Guardavidas. Pasa que no se anima a decírselo a los viejos.

-Aún no tiene opiniones políticas propias, y sus posiciones están bastante influidas por lo que opina su padre.


-Labura en una fábrica de agujereadoras (?), pero tiene un amigo que lo está por hacer entrar en General Electric.

-La semana pasada arrancó con el gimnasio, y en un par de meses empieza a tomar sol.

-Consume mucho "Planeta Tinelli". Esta enamorado de algunas de las vedettes, y admira en secreto a Ricky Fort. De Matías Alé dice que es un pelotudo, pero también lo admira en secreto.

-Mira series de Fox.

-Tiene novia, y la cela vía mensaje de texto.

-No tiene idea de quién es Ricardo Forster, pero sabe que su voto y el de Forster, valen lo mismo.

12.8.12

Cristianía


Las Avenidas del conurbano que terminan en algún cruce hacia la Capital Federal, son más o menos conocidas por todo el mundo, y hasta tienen buena prensa.
Queda bien hacerse el canchero cuando conocés a una minita de Banfield, ponele, y decirle "¿Estás cerca de Pavón?", o una de Munro y tirarle "¿Vivís sobre Mitre?"
En cambio, hay otras que son las que yo llamo "Avenidas Lado B": aquellas que surcan al segundo cordón y, obviamente, no llegan a la Capital sino que sirven para transitar el interior de algún Municipio, o ir de un Partido hacia otro.
La Avenida Cristianía es una de las Avenidas Lado B por antonomasia.

Atraviesa la localidad matancera de Isidro Casanova de una punta a la otra. En realidad, se supone que Cristianía es la arteria que divide Casanova de Ciudad Evita, aunque muchos habitantes de esta última no se quieran hacer cargo de tener, por ejemplo, al Barrio 22 de enero: asentamiento fundado la tarde del 22 de enero de 1986. Tampoco reconocen como propio, en el barrio que mandó a diseñar Perón, al Barrio B.I.D, más conocido como "los monoblocks de Villegas", que catastralmente también están dentro del Ciudad Evita.

Villegas es uno de los lugares más ásperos de todo el Gran Buenos Aires.

Pero volviendo a la avenida Cristianía, digamos que nace con la altura de 6200 en la Ruta 21(Av. Gral. Rojo), en las puertas del Polideportivo que allí tiene el Club Deportivo Laferrere, frente a no se qué cosa de YPF. Durante unas cuantas cuadras, la avenida bordea el predio donde se encuentran unos tanques enormes de la petrolera que alguna vez fue del Estado y en la otra mano, las orillas del 22 de enero. Las calles del 22 de enero tienen nombre de flores, a pesar de ser hilos polvorientos de donde solo brotan, cada tanto, algunas matas de pasto. Después de más de veinte años, está llegando el asfalto.
Si uno avanza por Cristianía en dirección hacia el cruce con la avenida Crovara, cuando termina YPF nace, sobre la misma mano izquierda, el barrio El Tambo, otro pobrerío nacido a principios de la década del ochenta, cuando mucha gente del mesopotamia, el Chaco y Formosa llegaba al conurbano con los pantalones arremangados, trayendo la paradoja de huir de las inundaciones para vivir en terrenos que ya estaban llenos de agua.
El Tambo nace en Casanova y se extiende en la profundidad del conurbano hasta meterse en Laferrere.
Las mayoría de las calles que salen de El Tambo hacia Cristianía, también son del color de su gente.

Unas cuadras más adelante, de la mano derecha, empiezan los monoblocks de Villegas, territorio casi prohibido para incautos y mal educados. Ahí vi, hace poco, un cartel pegado en un poste de luz que publicitaba "hago viajes a Olmos y Magdalena". Me guardé el número de teléfono, por las dudas. Uno nunca sabe.
El Barrio BID (aka Villegas) bordea Cristianía hasta llegar la Avenida Crovara, una especie de hermana menor de la Ruta 3. En esa esquina se paraba "el negrito" Cabañas, un número 8 que jugaba para el Club Liniers (que tiene su cancha cerca de allí), disfrazado de ciego para pedir limosna a la gente que esperaba los colectivos 96, 180 o 91. Estos bondis siguen parando ahí, y el problema con las monedas subsiste, aunque no por culpa del negrito.

El cruce de Crovara y Cristianía es también, uno de esos lugares en los que comenzó a decidirse la suerte de Fernando De La Rúa, allá por diciembre de 2001.
Los vecinos de la zona todavía recuerdan con cierta épica, aquellas jornadas que los comerciantes hace rato prefierieron olvidar.
Después de Crovara, la avenida se angosta y comienza a ser atravesada por calles que sí están asfaltadas. Las edificaciones se vuelven un poco más regulares, aunque se nota que todavía nos separan unas cuantas cuadras de República de Portugal, y también de Juan Manuel de Rosas (o la Ruta 3, como prefieran). Eso sí: el amarillo y el negro están en todas partes.

Luego de pasar por el colegio Instituto América Latina, y antes de llegar a la Ruta 3, nos sorprende un lote donde alguna vez se plantaban choclos. Todavía se puede ver el maizal seco, a metros de la avenida más imporatnte de todo el Partido de La Matanza.
Después llegan los negocios, la zona comercial digamos. Después de Polledo (o Venezuela, según de donde venga uno), Cristianía abandona Isidro Casanova y se convierte en el límite entre Rafael Castillo y Villa Luzuriaga, donde sigue unas 15 cuadras hasta morir en cero, en el cruce con la avenida Don Bosco.

7.8.12

Pizzerías del Conurbano: Las Palmas de Ramos Mejía


Las Pizzerías del Conurbano son verdaderos epicentros de la oferta gastronómica de cada lugar.
En algunas localidades, directamente son el único sitio más o menos decente adonde ir a morfar o invitar a alguien a tomar algo. Más aún: Si conocés a una chica (o a un chico) y combinás la primera cita en una Pizzería del GBA, es muy probable que la relación prospere.
En el Conurbano se va a comer con los amigos a una Pizzería, porque si querés comer asado lo hacen en la casa de alguno y listo. A una parrilla se va con la familia o en alguna ocasión especial (un Día del Amigo, ponele)
Por eso, tomando la idea genial de un amigo, el Capitán Intriga (que hace los mismo pero en la Capital) se inaugura una nueva sección del blog, comenzando una gira interminable por las Pizzerías del conurbano, adonde iremos a comer y después, contaremos.

Tiene el privilegio de inaugurar la gira, nada menos que "Las Palmas" de Ramos Mejía, pizzería ubicada en la esquina céntrica de las Avenidas San Martín y Belgrano, a una cuadra de la Estación del Sarmiento.
La fachada del local es imponente: no solo porque tiene dos pisos, sino porque además la marquesina que está en lo más alto, se ve desde cualquier lado.
El salón de la planta baja es amplio y está climatizado correctamente. Arriba, además de los baños, hay otro salón más pequeño, que funciona los fines de semana.
A la planta baja le haría falta una actualización, porque se nota que fue renovada en lo ochenta, y también se nota que después no la volvieron a tocar. La foto que cierra el post (click para agrandar) evidencia lo que digo.
A los mozos se los ve experimentados y con buena onda (bueh, la necesaria para la media de un mozo cincuentón). Pude averigüar que en algún momento fue una cadena con muchos locales en Capital y el GBA, de los cuales quedan cuatro o cinco, que ni siquiera son de los mismos dueños. Como que la antigua sociedad no existe más, y quedan una en Lanús, dos en la CABA, y esta de Ramos. No me pudieron precisar si hay alguna otra. Ahora, los datos:


Especialidad de la Casa: "Pizza Las Palmas" (rodajas de tomate, muzzarella, huevo, palmitos, aceitunas negras, orégano).-
Cerveza: Quilmes Imperial 3/4.
Gaseosa línea Pepsi.
Una en contra: No venden porciones. Hay una Pizza individual que trae cuatro porciones y está bien para dos que comen poco.