Creo que el electorado fue un poco injusto con el doctor Kirchner
Juan José Mussi, Intentendente de Berazategui
Algunos Intendentes tiraron para atrás el triunfo de Néstor Kirchner para salvarse ellos.
Mario Ishii, Intendente de José C. Paz
A medida que se van calmando las aguas del tsunami electoral, aparecen los espacios para el análisis que realmente vale la pena.Cuanto más nos alejamos del domingo, vemos como todo se va replegando a sus cauces naturales: las Consultoras retoman sus trabajos de estudio de mercado para Coca-Cola; los chicos de La Cámpora regresan a sus oficinas; los jóvenes enterpreueners del PRO se olvidan del Grupo Sombras; y los noticieros vuelven a ocuparse de las cosas que de verdad importan, como la final entre Huracán y Velez, la Gripe A, la fuga de presos en Beccar, y el show de U2 en Barcelona.
Mientras tanto, en el Conurbano Bonaerense la vida también continúa, y la gente se piensa en las preocupaciones inmediatas y no tanto. Entre estas últimas, se encuentran las múltiples posibilidades que, de cara al futuro, ofrece el escenario político regional.
Para los que todavía dudan de la conducta del peronismo bonaerense (ya sea por ceguera, desconocimiento y/o imbecilidad), el resultado de las elecciones, tanto a nivel provincial como a municipal, arroja una clara conclusión: mirando al 2011, no hay ninguna posibilidad que los Intendentes del GBA logren algún tipo de acercamiento electoral con la nueva estrella que ha nacido: estamos hablando, claro está, de Francisco De Narváez.
Habiendo consultado con algunas voces más que autorizadas en la materia, este blog está en condiciones de afirmar que los referentes territoriales del conurbano están dispuestos a enfrentar la avanzada del neomeijidismo (ahora de derecha).
¿Qué es el neomeijidismo? La versión mejorada y de centroderecha, de un espacio político instalado desde los medios de comunicación, incapaz de enarbolar un proyecto de país, y carente de base territorial (al igual que el FG en los noventa, Unión-Pro no se constituye como un partido sino como un conjunto de voluntades, en este caso con fines inconfensables).
Tanto en 1997 como en 2009, el meijidismo (antes de centroizquierda, ahora de centroderecha) pudo derrotar al peronismo bonaerense a fuerza de dos motores: la astucia comunicacional propia, y las torpezas ajenas. En aquella ocasión, Eduardo Duhalde pudo correjir el rumbo más o menos a tiempo, y se convirtió en el candidato de la unidad, a menos de dos años de pasada la derrota.
Ante este escenario, los Intendentes tienen la intención de seguir bancando la parada, un poco por convicción, y otro poco porque no hay otra cosa. Por supuesto que este Néstor Kirchner no es el Eduardo Duhalde de 1997, pero así y todo, sabemos que estamos bastante lejos del final de su carrera política.
En las horas que vienen, alguna mano inteligente debería levantar un teléfono en Balcarce 50 para llamar a los muchachos y decirles que está todo bien, que hacen falta, y que no se olviden de lo que hay enfrente.
Ahora, si lo que se pretende es arropar a los "leales" (Ishii, Díaz Pérez, Pereyra, Descalzo), y abrir un Gulag con todos aquellos que tuvieron corte de boleta a favor, se estará cometiendo un nuevo error, porque ni Mussi, ni Giustozzi, ni Gray quieren gobernar sus Municipios con un gobernador contrario a sus interéses.
Por último, un párrafo dedicado a las declaraciones del Intendente de José C. Paz, Mario Ishii: en toda barra de amigos, siempre hay un chanta simpático. Por lo general, es el gordo macanudo, aquel que siempre está dispuesto a hacer cualquier favor que uno le pida, siempre y cuando, el mandado le reporte algún beneficio. El problema es que también en toda barra de amigos, hay ciertos códigos que son inquebrantables, y uno de ellos es el que dice que no se puede ser ladrón y vigilante al mismo tiempo ¿Entendés, papá? O una cosa, o la otra.





























